Atlántico

IAGO ASPAS. DELANTERO DEL CELTA

"No me siento el salvador, soy el último eslabón de la cadena"

"Soy el último eslabón de la cadena", asegura Aspas, que aspira a cerrar la permanencia cuanto antes. "Si logra la salvación seguramente Escribá se haya merecido seguir", afirma. "Claro que arriesgué renovando pero tenía claro que quería quedarme" 

 

Iago Aspas sigue con el hombro y la muñeca doloridos, pero estará mañana en San Mamés.
Iago Aspas sigue con el hombro y la muñeca doloridos, pero estará mañana en San Mamés.
"No me siento el salvador, soy el último eslabón de la cadena"

Iago Aspas Juncal (Moaña, 1997) nunca habla del campo de fútbol, siempre lo nombra como el terreno de juego. Una elección linguística que explica decisiones vitales como su reciente renovación en el Celta.

Huyendo del cartel de salvador, el moañés aspira a cerrar la permanencia cuanto antes y, después, analizar lo sucedido en esta temporada, especialmente dura para él. 

Todavía no está hecho, hay que apurar las dos últimas jornadas.
Sí. Intentaremos ganar en Bilbao para que quede todo listo. Y teniendo en cuenta el Girona. Tendremos que hacer lo que hagan ellos.

¿Están muy pendientes de ese Girona-Levante?
No sólo nosotros estaremos pendientes. Villarreal, Valladolid... Todos irán con el Levante para que dejen ellos solucionada la papeleta para todos.

¿Lo más positivo es la buena dinámica del equipo?
Desde hace un mes y medio se cambiaron algunos aspectos del juego y, sobre todo, llegamos con mentalidad positiva. Y eso influye mucho.

¿Cómo fue ese cambio a mejor? Porque desde fuera se resume en que volvió Iago.
Bueno, también la dinámica. Cuando empiezas a ganar, todo cambia. Llevar una victoria en dos o tres meses como sucedía entonces era muy difícil. Ver portería también, que llevábamos un par de partidos sin hacerlo. Confianza, recuperar automatismos que teníamos anteriormente. Y la ayuda del míster.

¿Hay temor a la presión de esa última jornada si no se resuelve antes la permanencia?
A ver, no queremos llegar a ese punto pero sabemos que se puede dar, por supuesto. Y bueno, en el peor de los casos, jugaríamos contra un rival descendido, nosotros jugándonos todo y delante de nuestra gente, que tantas cosas buenas nos ha dado en los últimos meses.

¿Cómo está del hombro?
Mejor, pero molestar, molesta.

¿Ha sido esta su temporada más dura físicamente hablando?
En cuanto a tiempo parado sí. Estuve tres meses fuera y ahora, entre la mano y el hombro de la caída de Leganés, aún sigo con molestias. Ya me avisó el doctor de que iba a seguir molestándome inclusoen  vacaciones. No es una lesión que impida pero sí dolorosa.

¿Y valora que, pese a esas dificultades, esté haciendo los números que está haciendo?
Fue un curso duro porque estar tanto tiempo fuera es jodido mentalmente. Y también estar siempre con esa incertidumbre y esas pequeñas molestias. Me levanto por las mañanas y me molesta porque sólo puedo dormir de un lado. Todo influye un poco. Pero ahora mismo tenemos esa alegría y esa armonía y ayuda a que todo vaya mejor.

Echando un ojo atrás, que hayan pasado tres entrenadores nunca puede ser buena señal.
No, no, está clarísimo. Y también tenemos muchísima culpa los jugadores, por supuesto. Cuando pasan tres entrenadores en una sola temporada por un equipo algo falla, y no sólo los entrenadores.

¿No hubo conexión con los anteriores?
Hay que valorar a cada uno por separado. Cuando acabe la temporada, sí podremos analizarlo todos un poco mejor. Pero sí es cierto que se hicieron cosas mal porque si no fuese así, seguirían aquí.


¿Y qué ha dado Escribá? Desde fuera parece que, sobre todo, mucha tranquilidad.
Y experiencia, porque también conoce mucho la Liga y nos conoce a los jugadores de habernos enfrentado con él. Y ése es su mayor punto a favor.
 

¿Cree que se ha ganado seguir?
Eso lo veremos a final de temporada, que será lo más fácil. Si logra la permanencia, seguramente se lo haya merecido.

¿Y los jugadores han conectado con él? Sobre todo porque se puede pensar que el estilo de Escribá no coincide con el de los técnicos por los que ha apostado el Celta en los últimos años.
Bueno. A veces el estilo es ganar o no ganar. Si hubiéramos ganado cuando estaba Cardoso, se diría que si el estilo que si no sé qué. Cuando ganas, todo cambia un poco.

Tras todo lo sucedido en las últimas semanas, ¿se siente el salvador de este equipo?
No, la verdad es que no. Sí es cierto que cuando he vuelto hemos mejorado y hemos conseguido resultados positivos. Pero también está el trabajo de los compañeros ahí. Y del míster, por supuesto.

¿Y entiende que la gente sí lo vea como el salvador?
No, porque aquí en el fútbol jugamos once. El que más luce y el que más se ve es el que mete los goles. Y al fin al cabo es el último eslabón de la cadena.

Pero no es la primera vez que es protagonista de situaciones así: el partido del Alavés, la permanencia del 4%... ¿Eso pesa, no?
Sí. Y también me ayuda a mí. Tener el calor y el cariño de la gente me ayuda a trabajar con más ganas y a dejarme todo en el terreno de juego.

Quizás por eso, entre otras cosas, vino la renovación hasta 2023 ¿no?
Sí. Por un cúmulo de cosas, entre las que está que en el club estarían contentos conmigo.

¿Se estaba tratando su renovación antes de su reaparición o se fraguó después?
Cuando me lesioné quedó un poco parada la cosa, también porque la situación del equipo no era la idónea. Cuando ganamos un par de partidos y las cosas iban mejor, lo retomamos. Mi hermano y mi agente hablaron con el club y fue muy rápido y fácil de llegar a un acuerdo.

Fácil porque usted quiere seguir aquí. Y también arriesga porque el equipo podría acabar en Segunda.
Claro. Para mí lo fácil habría sido esperar a final de temporada para tomar una decisión, pero yo tenía claro que quería quedarme aquí, el club también y ahora pues parece que el presente me dio la razón y estamos sacando resultados positivos.

¿Hubo esas ofertas millonarias en el mercado de invierno?
Alguna hubo sí.

¿Y las descartó muy rápido?
El dinero siempre es muy goloso pero yo tenía claro que quería seguir aquí. Hablamos con el club, nunca hubo ningún problema y al final llegamos a un acuerdo, que es lo que queríamos las dos partes.

Más allá del dinero, cuando ve ahora las semifinales de Liga de Campeones o de Liga Europa, ¿no siente que podría estar ahí por nivel futbolístico y no está?
Bueno, a ver, yo primo otras cosas. Estar con mi familia, con mis amigos, vivir en mi pueblo, vivir el día a día mucho máx feliz que estando a lo mejor a 1.000 kilómetros de mi casa como estuve, jugar, no jugar... Primo mi felicidad y la de mi familia.

Y en esta renovación, ¿han hablado del día después de la retirada?
No. No es un tema que ahora... Me quedan cuatro años más y espero seguir disfrutando del fútbol. Ya tendremos tiempo de tratarlo.

¿Pero usted se plantea seguir en el club después?
Me gustaría. Pero ahora quiero seguir disfrutando dentro del terreno de juego.

La afición ha jugado un papel clave en estas últimas semanas, ¿sienten tanto ese empuje?
Sí que se nota muchísimo. Sobre todo porque tenemos un equipo con gente muy joven que no ha vivido este tipo de experiencias negativas como en la que estábamos. El partido del Villarreal fue el punto de inflexión para sacar todo esto adelante. Tanto la gente confiar en nosotros como nosotros en ella.

¿Qué sucedió en ese descanso contra el Villarreal?
El míster hizo un par de correcciones. No estábamos jugando tan mal para cómo estaba el resultado pero bueno, las sensaciones estaban ahí, perdiendo 0-2 en casa jugándote todo y es difícil.

¿Un valor más de Escribá es esa capacidad para leer los partidos y ajustar al equipo?
Es la experiencia, los años en la Liga, conocer a los jugadores... Eso influye mucho.

Fuera del Celta, las finales europeas están copadas por equipos ingleses. ¿Cree que se está imponiendo ese fútbol más de ida y vuelta, más físico?
Este año es fácil decirlo, aunque quizás en anteriores temporadas no. Físicamente han estado un poco por encima de españoles, italianos u holandeses y ha primado más eso que un estilo de juego que, salvo el Liverpool, a lo mejor no tienen tan definido.

¿Es un cambio de paradigma del fútbol tras años valorándose más el fútbol combinativo?
Nunca se sabe. Nadie daría un duro por el Real Madrid las anteriores temporadas porque no ganaba Ligas y consiguió las tres Ligas de Campeones. O puedes tener un día malo, como le pasó al Barça la pasada temporada y ésta.

Campo Iago Aspas Juncal. ¿Le hace ilusión?
Es un orgullo, no sólo para mí, sino también para mi familia, para mis padres. Ver recompensado el trabajo y toda la ayuda que me dieron cuando era pequeño. No es sólo mío.

¿Ha creado una empresa que entre sus ocupaciones tiene el campo inmobiliario? ¿Se quiere meter en ese mundo?
No. Son temas de inversiones, para diversificar un poco y no tenerlo todo parado. No es tema de compro una casa, vendo otra... No es un tema que me guste. Son cuestiones que llevan los asesores y personas que sí saben.n