Un penalti de Cerillo con el tiempo parado empata el Octavio-Puerto Sagunto, condicionado por la pareja arbitral

Un punto de locura en la Central

Cerillo, en la imagen lanzando a portería, empató el partido con un penalti con el tiempo parado.
Faltan cuarenta segundos para que acabe el partido. Serrano marca el 32-34 para el Puerto Sagunto. Languidece la reacción final del Octavio, que perdía por cinco goles (26-31) a falta de seis minutos y medio para la conclusión del encuentro. Aparece Cacheda.
Joven con alma de veterano. El lalinense siempre aparece –nunca se esconde– en los momentos decisivos. Marca el 33-34. Han pasado apenas diez segundos. ¿Emoción? Difícil, con sólo medio minuto por delante. ¿Sólo? Es un mundo. Y ocurre lo imposible. Latorre, que previamente había dado una lección de balonmano en As Travesas, comete un error infantil cuando se disponía a sacar de centro. Dobles. Balón para el Octavio. Tiempo muerto. Quince segundos por delante. El técnico local imagina una oportunidad. Su equipo yerra dos y dispone de una tercera desde los siete metros. Cerillo no falla. Su undécimo gol salva un punto para el conjunto académico. El Puerto Sagunto estalla contra la pareja arbitral, esquizofrénica protagonista de un intenso duelo en la Central.

El Octavio no aprovechó su condición de local ante un rival directo, pero evitó una victoria casi segura del Puerto Sagunto. Ésa es la lectura positiva. Ambos siguen empatados a puntos tras un partido en el que los locales aprendieron a sobrevivir en sus superioridades.

Las paradas iniciales de Pablo Hernández permitieron al Puerto Sagunto abrir brecha en el marcador (0-3), ventaja que los vigueses anularon con sus mejores minutos de balonmano. Su magnífica circulación en ataque les llevó hasta el 7-6, que marcó Fran González al mismo tiempo que se lesionaba.

A partir de ahí, el Octavio se atascó en ataque. La dirección de Latorre y los goles de Moriñigo lanzaron a los visitantes hasta el 11-16 (min. 24), mientras los latigazos de Kallman mantenían con vida al cuadro académico. Entonces, una doble exclusión cortó las alas al cuadro valenciano, que vio cómo el conjunto local sacaba partido a su superioridad hasta firmar el empate al descanso (16-16).

Más de lo mismo tras la reanudación. El Octavio aprovechó la ventaja de dos nuevas exclusiones para ponerse por primera vez dos goles arriba en el marcador (19-17). El problema es que era incapaz de plantar cara a los valencianos en igualdad de condiciones.

El pobre bagaje académico –un gol en diez minutos– devolvió la delantera al Puerto Sagunto (22-25). Fue entonces cuando la pareja arbitral entró en acción. Juárez fue arrollado cuando se disponía a lanzar desde el extremo y los hermanos Escudero señalaron que el jugador local había pisado la línea. Estalló la Central. Enloqueció Quique Domínguez, cuyo arrebato fue castigado con una exclusión.

As Travesas se convirtió en una olla a presión. Vicent Nogués, técnico visitante, pidió un inteligente tiempo muerto para calmar el ambiente. Sus pupilos supieron lidiar con la situación fuera y dentro de la pista, donde el Octavio apostó por un 5.1 con Cerillo marcando de cerca a Latorre. El Puerto Sagunto amplió la brecha en el marcador e igualó la máxima ventaja del partido, cinco goles, con sólo seis minutos y medio por disputarse. Pero el equipo vigués resurgió de sus cenizas, liderado por Cacheda –que una vez más exhibió la personalidad propia de los grandes deportistas– y por Cerillo –efectivo como nadie–. El Octavio tuvo fe, creyó en lo imposible, y salvó un punto en un final agónico en el que los árbitros, esta vez, desesperaron al Puerto Sagunto.

Academia Octavio:
García Lloria; Ismael Juárez (2), Arkaitz Vargas, Rafa Dasilva (2), Jabato, Fran González (1), Víctor Frade (1) –siete inicial–, Chantada (p.s.), Alemany (1), Cacheda (8), Cerillo (11, 2p.), Macías, Kallman (8), Germán Hermida.
Fertiberia Puerto Sagunto:
Pablo Hernández; Serrano (6), Moriñigo (6), Tarrasó (3), Chernov (2), Sergio Vallés (7), Latorre (4) –siete inicial–, Bruixola (p. s.), Rubén Ruiz (1), Berrios (1), Ángel Fernández, Milasevic (4, 1p.).
Parciales:
1-3, 6-6, 8-9, 10-13, 11-16, 16-16 –descanso–, 20-19, 21-22, 21-24, 24-27, 28-31, 34-34 (final).
Árbitros:
Jesús y Jorge Escudero Santiuste. Excluyeron dos minutos a los locales Juárez, Cacheda, Macías (2), Jabato y al entrenador, Quique Domínguez, y a los visitantes Serrano, Milasevic, Berrios, Chernov, Vallés y Latorre (roja, min. 59).
Incidencias:
Partido correspondiente a la undécima jornada de la Liga Asobal disputado en el pabellón de As Travesas ante unos 1.200 espectadores.

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