Atlántico

CELTA

Prueba de fuego de Aidoo

El fichaje que más sorprendió para bien en el arranque liguero acumula errores de bulto 
Joseph Aidoo protege el balón ante Ansu Fati durante el partido del pasado sábado ante el Barcelona en el Camp Nou.
Joseph Aidoo protege el balón ante Ansu Fati durante el partido del pasado sábado ante el Barcelona en el Camp Nou.
Prueba de fuego de Aidoo
Joseph Aidoo era un desconocido para la mayor parte del celtismo cuando aterrizó en Vigo el pasado verano. Era la apuesta para reforzar una línea, la de centrales, criticada en los últimos tiempos por la facilidad para encajar gol del equipo y que, además, perdía a su referente en el último lustro: Gustavo Cabral. Venía de hacer campeón al Genk en la liga belga, pero debutaba en una competición de primer nivel.
Suplente en el primer partido, desde entonces ha sido titular indiscutible para Fran Escribá y Óscar García Junyent lo mantuvo en su primer encuentro. Su espectacular capacidad física, su buen uno contra uno, su intensidad y su velocidad –que utiliza en muchas ocasiones para anticiparse al delantero rival– llamaron la atención y lo situaron, semana tras semana, entre los célticos más valorados, también porque el equipo estaba funcionando mejor defensiva que ofensivamente.
Así pasó las nueve primeras jornadas. Aunque en la séptima un error suyo en el inicio de juego ante el Eibar en Ipurua había costado un gol –el segundo de los locales en aquel 2-0–, tal mácula se había asumido como el borrón que hace el mejor escribiente. Nada grave.
Sin embargo, en las cuatro últimas jornadas la situación ha cambiado. No porque su nivel general lo haya hecho, sino porque ha encadenado fallos individuales de bulto que, desafortunadamente para él y para el colectivo, han costado goles del rival. En tal situación, su titularidad está bajo estudio.
Todo comenzó en el partido ante la Real Sociedad en Balaídos hace dos semanas. Pese a la expulsión de Pape Cheikh, que ya había complicado la situación, el Celta se mantenía en el partido hasta que el sistema defensivo se rompió por el centro y el ariete del equipo donostiarra Isak se escapó de la vigilancia de Aidoo para marcar. Cierto es que la defensa estaba desajustada, pero en el momento final el central no supo atar al delantero más en corto y el partido terminó con derrota por un gol.
Se fue el equipo vigués tres días después a Sevilla para visitar a un Betis que, tras el gol del empate celeste de penalti, estaba a merced de los vigueses. La falta de confianza de los célticos les impidió marcar pero el rival no creaba nada de peligro. Hasta que Aidoo se fue abajo para cometer una falta lateral innecesaria a Diego Lainez, con tan mala fortuna que de ella nació el tanto del triunfo local en el descuento, obra de Fekir.
Regresó el Celta a Balaídos el domingo siguiente para recibir al Getafe, el último examen de Fran Escribá en el banquillo. Estaba el partido controlado hasta que un mal envío horizontal de Araujo provocó un mal control de Aidoo. Pero lo peor del ghanés fue que después se fue apartando y dejó el camino libre para que Kenedy acabase anotando el que sería  único gol del partido.
Tras el cambio de entrenador, Aidoo se mantuvo en el once inicial en Barcelona. El Celta, con las nuevas ideas, estaba plantando cara al Barcelona hasta que, en un leve desajuste defensivo por una acción que Mallo reclamó como falta, el central ghanés acudió al corte con presteza pero con el brazo separado del cuerpo por arriba. El balón golpeó ahí y penalti.n