Josiño Abalde y Milo Abelleira coinciden en el carácter imprevisible del derbi Coruxo-Celta B

La predicción imposible

Los entrenadores Josiño Abalde y Milo Abelleira posaron ayer con las camisetas de sus equipos en O Vao. Foto: J.V. Landín
Nadie dará el brazo a tocer con facilidad. Porque nunca lo hacen y porque a los dos equipos les hace falta una alegría. Josiño Abalde, por la parte del Coruxo, anhela que en el derbi del domingo (17:00) 'podamos resarcirnos de las últimas derrotas, aunque esto es un derbi y todo es una incógnita'; Milo Abelleira, por la parte del Celta B, admite que las seis jornadas acumuladas sin ganar 'molestan un poco y te hace estar más inseguro'. Todo puede cambiar el domingo.
Hace cuatro meses, los dos contendientes midieron fuerzas en Barreiro y acabaron repartiéndose los puntos y sin marcar. Y aquello debe dar pistas sobre lo que sucederá en el campo de O Vao este fin de semana. Así lo estima Josiño Abalde, quien señala que el choque 'va a tirar por esos derroteros. Somos dos equipos que se conocen bien y que se respetan. Lo que debemos cuidar es que ese respeto no se traduzca en temor, porque no es un derbi de urgencias. Después, todavía quedarán muchas jornadas'.
Sin embargo, Milo Abelleira no las tiene todas consigo sobre que la pauta sea similar a la de la primera vuelta: 'Por entonces, todos esperábamos un partido vistoso y de juego ofensivo y, al final, las defensas se impusieron a los ataques'. O sea, que la solución a la pregunta no llegará hasta el domingo.
Dicho lo dicho, ambos entrenadores prefieren centrarse en sus propios equipos. Y Josiño pretende que los suyos tengan 'sobre todo, serenidad y concentración. Hay que tratar de no cometer errores como los de los últimos partidos'. Mientras, Milo Abelleira reconoce en su casa cierto problema con el gol y lo analiza: 'Delanteros tenemos. Pero Uru, Benja y Permuy aún son muy jóvenes y entre Ikechi, Edgar y Éder estamos apostando por la velocidad del primero, aunque no está acertado de cara a la portería'.

El mercado de enero descentra en parte al filial
Milo Abelleira tiene una preocupación. Considera que, en parte, su equipo está pasando un complicado mes de enero porque el mercado de fichajes está abierto y los agentes trabajando a destajo, especialmente en estas últimas semanas.
El técnico celeste lamenta que 'los agentes le rompen la cabeza a los jugadores. A los que no juegan, con posibles cesiones. Y a alguno que sí, con ofertas de Segunda B o de superior categoría'. Eso sí, Abelleira reconoce que 'es algo habitual en los filiales. El mes de enero es más complicado'.

Los dos equipos tienen dudas en la enfermería
El Coruxo, con la baja segura de Antón por sanción, espera por David Campos, lesionado, y David Pérez y Richi, ambos con gripe. Por su parte, el Celta B no tendrá al también sancionado Víctor Vázquez y tiene serias dudas en los casos de Pedro García y Gaffoor, el segundo con un tobillo maltrecho.

Te puede interesar