Ciclismo | Copa de España

Dos victorias en O Castro

Pablo García celebra la victoria en la meta del monte de O Castro en la Copa de España celebrada ayer.
photo_camera Pablo García celebra la victoria en la meta del monte de O Castro en la Copa de España celebrada ayer.

Pablo García, del Polti Kometa, se impuso en la prueba de Vigo de la Copa de España y Daniel Cavia (Cortizo) se llevó la general del certamen al finalizar en la sexta posición

Una carrera y dos ganadores. No es habitual, pero ocurre en ocasiones y ayer sucedió en la Vigo Copa de España, que cerró el certamen estatal de ciclismo con una jornada de gloria para Pablo García, del Polti Kometa, y para Daniel Cavia, del Cortizo, que se hizo con la sexta posición y, con ella, arrebató el liderato en la general a Haimar Etxeberria, del Finisher. Última jornada con día de gloria para sus dos triunfadores y, muy a su pesar, también existió un claro perdedor. Cuestiones del deporte.

 

 

Así sucedió en una sesión épica de ciclismo ofensivo por parte del Cortizo, que tiró de planificación, de ambición y de ataque. Lo hizo bien, por el libro, pero todo salió porque encontró debilidad en su máximo rival, un Etxeberria que puntuó en todas las pruebas de la temporada copera menos en Vigo. El peor día en el momento equivocado hasta el punto de cruzar la línea de llegada a un cuarto de hora y como cierre de la prueba. Tiró de orgullo para poder finalizar y evitar la retirada con la camiseta de líder.

Las autoridades, encabezadas por el concelleiro de Deportes, Manel Fernández, hacen el corte de la cinta.
Las autoridades, encabezadas por el concelleiro de Deportes, Manel Fernández, hacen el corte de la cinta.

Sucumbió en el ascenso clave del Monte Aloia cuando, tras un sinfín de ataques con casi todo el Cortizo en los cortes hechos por delante del pelotón, Cavia arrancó y soltó a su máximo rival para forzar el momento clave del día. A partir de ahí, llegó todo el proceso para reunificar a los corredores del equipo de Padrón, que tiraron sin descanso durante setenta kilómetros para impedir cualquier tipo de unión de los diferentes grupos pese al trabajo del Finisher. No le importaba arrastrar ciclistas y, de hecho, tenía que hacerlo porque, si Etxeberria no estaba entre los cuarenta primeros, a Cavia le servía uno de los ocho puestos cabeceros.

El primer factor se conoció pronto y, para el segundo, hubo que esperar al tramo final de ascenso. Con el control del conjunto gallego se llegó a los dos últimos kilómetros desde la zona baja de Vigo hasta la recta en la cumbre de O Castro. Con las primeras curvas se vió que pagaban el trabajo los ciclistas del Cortizo, que intentaban mantener el tren mientras se sucedían los ataques y en la rampa de Gran Vía arrancó Pablo García para situarse en cabeza junto a Jorge Gálvez (Zamora) e Iker Trigo (Caja Rural). El llano de Venezuela incrementó las dudas y, justo cuando llegaba el pelotón, se inició el ascenso al paseo dos Cedros y el corredor del equipo de Contador ya no lo dudó. Abrió gas hasta arriba para llegar con tiempo de levantar los brazos y disfrutar el triunfo. 

Cruzó la llegada Jorge Gálvez, después Álex Díaz, posteriormente Iker Trigo (Laboral Kutxa) y, a continuación, un grupo de cuatro corredores encabezado por Ilia Shchegolkov (Caja Rural). A su rueda, casi escondido, sufriendo, pasó la línea de llegada Cavia. Evitó que lo superaran Alletz Lasa (Telcom) y Alain Suárez (Gomur). “Ya iba con calambres”, admitió tras cruzar la línea de llegada. Un segundo más o un par de posiciones pérdidas hubieran dejado el día épico, el plan perfecto, en un quiero y no puedo, pero no sucedió.

La sexta posición también era de victoria, de triunfo en la Copa de España y de celebración masiva para la formación de Padrón dirigida por el chapeleiro Marcos Serrano, que formó una plantilla a la altura de los filiales de conjuntos profesionales para obtener grandes logros y ayer fue uno de ellos. 

En la guerra ciclista desatada, el Vigo Rías Baixas metió a un único integrante en el grupo cabecero, un David González que firmó la vigésimo primera plaza. Entre los premios menores, Gabriel Rodas, del High Level moañés, se hizo con el Premio de la Montaña.

Daniel Cavia: “Llegué con calambres, pero tenía que hacerlo"

El Cortizo apostó fuerte ayer por hacerse con la general de la Copa de España y lo logró con su ciclista Daniel Cavia. “Salíamos a todo o nada. No podíamos dejar nada guardado porque era la última prueba y el equipo ha hecho un trabajo de doce. Hemos demostrado el equipo que somos”, expresaba exultante el corredor. 

Javier Ibañez (élite) y Daniel Cavia (general) ganaron la Copa.
Javier Ibañez (élite) y Daniel Cavia (general) ganaron la Copa.

El ciclista de Valladolid añadió que “había que mandar a toda la gente posible por delante para luego hacer el ataque en el puerto principal (monte Aloia). No podía haber salido mejor. Ha sido increíble”. El trabajo tenía que concluir con su actuación en el tramo final y lo hizo al terminar sexto, entre los ochos primeros dando el vuelco a la general de la Copa de España: “El día fue muy largo y llegué con calambres. Sabía que tenía que hacerlo, por el trabajo del equipo, para devolvérselo”. 

Se dio la circunstancia que el sábado en Padrón, Cavia vio cómo Haimar Exteberria aumentaba su ventaja al frente del certamen. “Nunca perdimos la esperanza. Sabíamos que este día tenía que llegar y todo lo malo que nos pasó se nos dio la vuelta”, expresó. Y, a nivel personal, admitió que “para mí es algo increíble. Es el principal objetivo que teníamos y un sueño”.

Pablo García: “No soy muy rápido, vi una cuesta dura y arranqué”

Pablo García, del Polti Kometa, se adjudicó ayer la victoria en el monte de O Castro y admitió que “el día fue duro. En el primer puerto ya se hizo un corte muy peligroso y, a partir de ahí, fue una partida de ajedrez continua. Había un equipo con cinco ciclistas delante, pero con su líder detrás y no había entendimiento. A veces tiraban y otras, no. Si hubiese habido acuerdo, el grupo llegaría a meta, pero después nos cogieron por detrás”. 

Pablo García se abraza con un compañero tras cruzar la meta.
Pablo García se abraza con un compañero tras cruzar la meta.

En su caso, tuvo que apostar por la tranquilidad, ya que “nosotros hemos sabido mover el peón en el momento correcto. Una vez en el penúltimo puerto se fueron tres ciclistas, pero entró Cavia del Cortizo y sabíamos que iban a trabajar hasta el final. Les dejamos hacer para que redujesen a la fuga y, con todas las cartas sobre la mesa, jugamos las nuestras al final”. 

El corredor del Alberto Contador, patrón del equipo, explicó que “no soy un ciclista rápido. Sabía que me tenía que anticipar y, al ver un repecho duro, arranqué. Era mi oportunidad, se hizo un cuarteto y ahí fue a puro gas hasta arriba”. Tuvo la fortaleza para ser superior en el tramo final con 400 metros al 9% en el Paseo dos Cedros y tuvo tiempo suficiente para levantar el brazo al cruzar la línea de llegada.

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