Abel Resino se estrena en el banquillo celeste con una final por la salvación ante el Granada (17:00, C+Liga/GolT)

El nuevo Celta se la juega

Borja Oubiña, que hoy regresa al once tras un partido de sanción, durante el entrenamiento de ayer.
Abel Resino se estrena hoy con el Celta y lo hace sin margen de error, sin el periodo de gracia que se le debe conceder a los entrenadores. Buena parte de sus opciones de salvación pasan por lo que el conjunto celeste sea capaz de hacer esta tarde ante el Granada.
Una derrota descolgaría aun más a los celestes –el Zaragoza empató y la permanencia está ya a cinco puntos–, mientras que una victoria les metería de lleno en la lucha por la salvación e implicaría en ella a su rival de esta tarde.

El club ha buscado la reacción necesaria en un técnico experimentado y con una filosofía de juego bastante diferente a la de Paco Herrera. Resino apuesta por un fútbol más práctico, basado en la intensidad, el achique de espacios y la verticalidad. Apenas ha tenido cinco días para empapar a sus nuevos jugadores de este ideario de juego. Hoy veremos si este trabajo contrarreloj da sus frutos.

Resino llega al Celta con la intención de cambiar la actitud de una plantilla a la que ve con la autoestima por lo suelos y es consciente de que la única forma de recuperar la confianza perdida es a base de victorias.

Para lograr este objetivo, el nuevo técnico no hará una revolución, al menos en lo que al once se refiere. No soltó prenda respecto a la alineación, prefiere aprovechar el factor sorpresa que la llegada de un nuevo entrenador siempre provoca, pero sí adelantó que no van a ser muchos los cambios que introduzca en el equipo.

Por tanto, es probable que pocos sean los damnificados de la debacle de Getafe. Resino considera que con un profundo cambio de actitud esos jugadores pueden ser útiles. El que sí volverá al equipo será Borja Oubiña, que se perdió el partido del Alfonso Pérez por sanción. El equipo, y en especial Paco Herrera, lo echó en falta. Ahora regresa, en lugar de Natxo Insa, para liderar un centro del campo que tiene que liderar la intensidad con la que el Celta debe jugar esta tarde.

Respecto al resto del equipo, la novedad puede ser Mario Bermejo. En una situación tan peliaguda como la actual, Resino podría optar por un jugador tan experimentado y corajudo como el cántabro, que además liberaría de trabajo en la punta a un Iago Aspas al que el nuevo entrenador quiere recuperar en su mejor nivel de forma. El sacrificiado podría ser Augusto.

En la defensa, no habrá cambios. Entre otras cosas porque no hay muchas opciones. La baja de Túñez provoca que tenga que repetir la pareja formada por Demidov y Cabral en el eje de la zaga. Roberto Lago y el joven Jonny, salvo sorpresa mayúscula, formarán en los laterales. n

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