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No hay quinto bueno

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No hay quinto bueno

El entrenador da instrucciones al Areosa juvenil en el descanso de un partido.
photo_cameraEl entrenador da instrucciones al Areosa juvenil en el descanso de un partido.
Félix Rial se quedó a un paso del ascenso con el Areosa y de la promoción con el Choco
La pandemia del coronavirus paró el fútbol, los procesos de ascenso y también la vida. Días de confinamiento y adiós a la campaña futbolística y, entre perjudicados y beneficiados, hay historias de diverso signo, pero uno de los pocos que salió doblemente dañado es el jugador del Choco, y entrenador del Areosa juvenil, Félix Rial. Marchaba quinto con ambos equipos cuando se paralizó la competición y, por lo tanto, "como jugador y como por entrenador quedé jodido, pero quizás un poco más en el caso del Areosa porque estuvimos casi todo el año en ascenso y un mes de febrero malo nos perjudicó", relata el afectado. 
Sobre su papel de entrenador, el delantero añadió que "quedamos la primera vuelta cerca del Deportivo en la tercera posición. Sufrimos un bache de resultados, con varios partidos en los que mantuvimos buenas sensaciones, pero no hacíamos goles y sí que encajábamos con facilidad y en cosas absurdas". Y, en esta situación, relata que "nos quedaba un calendario que no sé si era cómodo porque hay que jugar con todos, pero ya habíamos pasado el Pabellón, el Pontevedra o el filial del Lugo. En los dos partidos anteriores al parón habíamos vuelto a recuperar sensaciones con dos buenas victorias y justo nos llegaba el partido contra el Choco, esa misma semana, y fue el que ya no se jugó. Ellos fueron los que subieron por esos dos puntitos".
El conjunto que se llevó la plaza en División de Honor juvenil por la que peleaba el conjunto vigués fue su otra entidad, la de Redondela, en la que Félix milita como jugador y "compartía entrenamientos con cuatro o cinco de los juveniles. Por lo que los conocía bien. Si no podíamos subir nosotros, mejor que ascendieran ellos". 
Y, precisamente, en la faceta de futbolista, Félix Rial admite que igual no fue tan dolorosa la situación porque "siempre partimos con el objetivo de salvar la categoría cuanto antes porque tenemos muchas limitaciones económicas en relación a otros clubs. Gonzalo –el entrenador– trabaja mucho y también la directiva nos apoya. Íbamos bien clasificados y el objetivo no era meterse en 'play-off', pero ya que estábamos ahí, ¿por qué no? Además, nuestra línea era claramente ascendente". 
La pandemia cortó la temporada y se decretó finalizar sin descensos, pero sí con ascensos. Una solución que tampoco termina de gustar al futbolista y entrenador porque "creo que lo más coherente era declarar la temporada nula. Sé que es injusta, pero también lo es que el Choco quede quinto en Tercera División y tenga el mismo premio que el último o el penúltimo, que es seguir en la categoría. Y, con el Areosa, lo mismo. Llevamos casi toda la temporada en ascenso y el premio es el mismo que una formación que estaba casi descendida". 
Una opción que Félix Rial entiende que "no es cosa mía, hay bastantes personas en el mundo del fútbol que también la defienden porque ahora se van a hipotecar las temporadas siguientes". De hecho, la próxima campaña en Tercera División será con 24 equipos y comenzará con dos grupos de 12. Y "es algo raro, todo sería muy novedoso", expresa Félix. 
A pesar de la incertidumbre, el vigués tiene la intención de seguir en ambos sitios porque en el Choco "vamos cumpliendo años y no estamos por temas de dinero, estamos ahí para pasarlo bien y disfrutar lo que nos queda del fútbol. El grupo humano es muy bueno y los cinco o seis que llevamos tiempo juntos hicimos un gran grupo. Año a año se mantiene y es una de las clave de nuestro rendimiento", apunta. Sin grandes incorporaciones cada verano, el Choco es una de las escuadra que mejor trata el balón en Tercera División.
Por su parte, el Areosa es "una familia. Te exigen bastante, pero dentro de las limitaciones te dan todo lo que hay. Muchos de los jugadores que empezaron conmigo en alevines e infantiles alcanzaron ahora los juveniles. Se hace un trabajo de cantera que otros muchos deberían observar y aprender de él". 
A esta situación, Félix añade el hecho de haber pasado por el filial del Celta y su fútbol profesional. Por todo ello, puede hablar con fundamento del mundo que rodea al fútbol y que "hace despistar a los futbolistas y hacerles creer cosas que no son. Ahora viene mucha gente a un partido de juveniles, y no a ver el partido, llega para seguir a un jugador y después conseguir su teléfono o el del padre". Actúan así y "el tema es que con 18 años muchos jóvenes no están todavía preparados para enfrentarse al fútbol de verdad y después se dan cuenta. Pronto se llevan el primer golpe", relata.n

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