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Los martillos de Bembrive

Yago Araújo (izquierda) y Eric Méndez son amigos desde la infancia en Bembrive y lanzadores de martillo en el Celta a las órdenes de Hermida.
photo_cameraYago Araújo (izquierda) y Eric Méndez son amigos desde la infancia en Bembrive y lanzadores de martillo en el Celta a las órdenes de Hermida.
Eric Méndez y Yago Araújo, amigos desde la infancia, son las nuevas perlas de la factoría de José Manuel Hermida
Es muy habitual que la parte lúdica del deporte se vaya perdiendo a medida que se sube de nivel. Mayor crecimiento, mayor especialización. Es entonces cuando se necesita encontrar compañeros de habilidades similares con los que entrenar y competir. Para no estancarse. Para seguir creciendo. Seguramente por todo esto, se puede decir que tanto Eric Méndez como Yago Araújo son unos privilegiados. Porque tener un don para el deporte y mejorarlo día a día ya es un motivo de alegría. Poder hacerlo codo con codo con un amigo de toda la vida es, además, una suerte poco común.
Estos dos jóvenes lanzadores de martillo son uno de las últimas joyas de la inagotable mina de José Manuel Hermida. El veterano técnico del Celta es en sí mismo una fábrica de campeones de lanzamiento. Y en sus manos están los dos amigos, que han compartido vivencias de pícaros en Bembrive. Y desde hace unos cinco años, también atletismo bajo el ala del maestro celeste. "Tienen talento, pero hay que ir despacio. Esto es trabajo y paciencia", afirma Hermida, fiel a sus principios.
Eric se proclamó en febrero campeón de España de invierno en categoría sub-18 (63,18 metros). El pasado miércoles, lanzó en Vilanova de Cerveira 65,49, su mejor marca personal, con la que se adjudicó el primer puesto del certamen en martillo de 5 kilos. "Estoy muy contento", dice el joven de 17 años, que recuerda que le costó arrancar después del confinamiento. 
En esa misma reunión del norte de Portugal para lanzamientos estuvo también Yago Araújo. Como su amigo, también ganó su prueba, aunque en este caso con el martillo de 6 kilos (64,52), como sub-20 que es. De hecho, fue subcampeón de España de invierno de su categoría el pasado mes de febrero. Y la semana pasada, también en Vilanova, lanzó 67,23. "Mi objetivo es el récord de Galicia júnior de Isaac Vicente (71,35)", comenta sin complejos. Casi nada.
Y es que Vicente, excampeón de España, también vigués y también producto de la factoría Hermida, fue la inspiración de Yago para meterse en el atletismo. "Lo conocí en una comida y se lo comenté", recuerda Araújo, que empezó "de rebote", según él mismo rememora. "Pilotaba karts pero por cuestiones de falta de patrocinios lo tuve que dejar. Entonces me metí en el atletismo porque el fútbol no me atraía demasiado. Y como todo el mundo, me puse a correr", destaca el céltico, que dio sus primeros pasos en el Beade y hace tan solo cuatro años que inició su andadura en los lanzamientos. "Lleva poco tiempo en la especialidad", reconoce su entrenador, que destaca su capacidad para ser "un primerizo".
Eric Méndez, en cambio, comenzó a lanzar casi desde el principio. Probó con el peso y con el disco, pero finalmente se ha decantado por el martillo. "Empecé con un amigo", recuerda. "Tenía 11 o 12 años", apunta Eric, como si hiciera una eternidad de aquello pese a que cuenta con tan solo 17 primaveras.
Ambos amigos se sienten afortunados por estar a las órdenes de Hermida y son más que conscientes de lo que significa en los lanzamientos del atletismo gallego. "Es de los mejores en su campo", apunta Eric. "Se trabaja muy bien con él y, además, es un tío con que gusta tratar", añade Méndez, que refrenda: "Es muy buena persona".
Yago profundiza más en el método Hermida, que tantos campeones y campeonas ha producido. "Tiene una forma peculiar de motivar", desvela el lanzador céltico. "Se centra en el trabajo individual, claro, pero es que además abarca mucho hacia lo colectivo. Genera sensación de equipo", explica Araújo, orgulloso de su entrenador.
Pero además de con Hermida, ambos amigos se tienen el uno al otro como sostén. Paso a paso hacia la élite, pero de la mano con un amigo de siempre. "Estamos juntos desde pequeños", comenta Yago, que recuerda los viejos tiempos -no tan viejos- en Bembrive. "Pasamos mucho tiempo juntos, vamos a casa el uno del otro y nos animamos a nuestra manera", añade. Eric, el pequeño del dúo, secunda la moción. "Con Yago es con quien mejor me lo paso", recalca, antes de ponerse serio al pensar en su colega. "Si no fuera por él, creo que no estaría aquí. Siempre ameniza los entrenamientos", destaca, antes de concluir: "Es mi mejor amigo". La gran suerte de los martillos de Bembrive.n

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