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BALONMANO

La redención de Anthía

La central del Porriño afronta una nueva etapa con el objetivo de recuperar la ilusión
Anthía Espiñeira, con el balón en el partido del pasado sábado.
Anthía Espiñeira, con el balón en el partido del pasado sábado.
La redención de Anthía
Con tan sólo 22 años, Anthía Espiñeira (Vigo, 27 de noviembre de 1996) ya sabe lo que es ganar la División de Honor femenina del balonmano español. La nueva central del Conservas Orbe Porriño era una de las jugadoras más destacadas en aquel Guardés que conquistó la liga en 2017. Sin embargo, por diferentes circunstancias, la pasada temporada apenas jugó en el equipo de A Guarda y terminó fichando por el conjunto de O Porriño este verano.
"Necesitaba un cambio –explica la jugadora–. Tuve un problema familiar que fue lo que me hizo dejar el Guardés antes de tiempo y además, en el Porriño estoy cerca de mi casa, por lo que es el club que me ofrece todas esas posibilidades", señala. El cambio fue difícil para la viguesa, que, por otra parte, "quería recuperar la ilusión que había perdido y afrontar nuevos retos y experiencias. El Porriño me daba todo eso". Espiñeira afirma que se ha adaptado mejor de lo que esperaba a su nuevo club: "Tenemos un grupo fantástico en el que hay muchas ganas e ilusión y eso se nota en el campo".
El pasado sábado, jugó su primer partido en División de Honor en un equipo diferente al Atlético Guardés, algo que le hizo sentir "rara", pues "llevaba toda mi carrera deportiva allí, por lo que se me hizo un poco extraño. Pero la verdad es que me he adaptado bastante bien". En el Pabellón Municipal de O Porriño, Anthía Espiñeira debutó con su nuevo equipo con una victoria (25-24) en la que la central viguesa se erigió como uno de los pilares del conjunto entrenado por Isma Martínez. Marcó ocho goles, aunque ella asegura que "eso es lo de menos, lo que me importa es la victoria del equipo. Esta temporada será complicado puntuar porque la liga está muy igualada".
Su meta personal para este curso es, tras un año complicado, recuperar la ilusión por el balonmano. Anthía prefiere no marcarse objetivos a nivel deportivo: "Quiero volver a ilusionarme y coger confianza en mí, que la había perdido con todo lo que pasó". Ella ve al equipo "con muchas ganas", aunque no ha tenido suerte con las lesiones y "eso se nota en la pista". El objetivo será "competir al máximo nivel posible", y si la central mantiene el mismo nivel de acierto que el pasado fin de semana, Porriño vivirá grandes tardes de balonmano.n