Artes marciales

Krav-magá, una disciplina de autodefensa para la calle

Yaron Lichtenstein, referencia mundial del krav-magá, entrega un diploma a un alumno de la escuela Bukan.
photo_camera Yaron Lichtenstein, referencia mundial del krav-magá, entrega un diploma a un alumno de la escuela Bukan.
La escuela Bukan imparte en Vigo un arte marcial ideado por el israelí Imi Lichtenfeld

David Santos, introductor del krav-magá en Vigo por medio de su escuela, Bukan Krav-Maga (Hernán Cortés, 28), aclara desde el principio que este arte marcial “no es un deporte, sino que está enfocado a la defensa personal en la calle”.

En la década de 1930, Imi Lichtenfeld, un hebreo húngaro que vivía en Bratislava, ideó esta disciplina como una combinación de diferentes artes marciales para que la comunidad judía pudiese protegerse de los ataques que empezaban a sufrir por parte del movimiento nazi. Tras la Segunda Guerra Mundial, Lichtenfeld se trasladó a Palestina y allí desarrolló su técnica, primero con las milicias de la Haganá y, después, con el ejército israelí, que acabó exportándolo a todo el mundo. 

“Él era campeón olímpico de lucha grecorromana, boxeador profesional y cinturón negro de judo, además de practicar otras artes marciales. Y a partir de todo eso, desarrolló un sistema con el que pudiera eliminar de un solo golpe a un enemigo. Tenían que hacerlo de forma muy eficaz”, apunta David Santos. 

“Actualmente, sus técnicas las practican la mayoría de los ejércitos”, añade el instructor vigués, que entró en contacto con este arte marcial en Bucarest, a donde se desplazó en 2006 por motivos laborales. “Yo practicaba artes marciales desde muy pequeño en Vigo. En Bucarest hay una comunidad hebrea importante y comencé a trabajar con ellos el krav-magá en 2007”, explica Santos, que insiste en que se trata de “un arte marcial muy dirigido a la defensa personal. Otras disciplinas de este tipo, como karate, judo, taekwondo o kung-fu, se han enfocado más hacia el deporte y la competición, mientras que el krav-magá, no. No existen combates, ni competiciones, ni rivales porque sería imposible. Se centra en la defensa personal en la calle".

Con el paso del tiempo, David decidió abandonar su anterior empleo para dedicarse profesionalmente al krav-magá. Para ello, el año pasado abrió su primera escuela Bukan en Vigo. “Tenemos setenta alumnos y ha tenido una muy buena acogida. Vienen desde niños de cinco o seis años hasta once y, a partir de ahí, ya pueden entrar en adultos, que tenemos de hasta 65 y 67 años. Cualquier persona puede practicar la defensa personal”, indica este vigués, que ha tenido como maestro a Yaron Lichtenstein, la principal referencia de este arte marcial en la actualidad.

“Era el alumno predilecto de Imi y el año pasado estuvo en Vigo haciendo exámenes a alumnos de nuestra escuela. Fue una alegría tenerlo por primera vez en Galicia y ahora va a volver, el 18 de noviembre, para impartir un curso intensivo y hacer más exámenes de nivel”, señala Santos, que concluye que “nos ha sorprendido muy gratamente la acogida. La gente está muy sensibilizada con la violencia que se está viviendo, y que va en aumento, y no lo buscan como deporte. Las personas no vienen aquí para adelgazar, sino a buscar fórmulas de autodefensa”. 

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