Atlántico

SEGUNDA DIVISIÓN B

Una irreductible aldea verde

El Coruxo se sacudió el yugo del Castilla, empató con un hombre menos y a punto estuvo de llevarse la victoria
Mateo, que unió incansable voluntad a su calidad, disputa un balón con un futbolista del Castilla cerca de la banda derecha, por la que se movió ayer.
Mateo, que unió incansable voluntad a su calidad, disputa un balón con un futbolista del Castilla cerca de la banda derecha, por la que se movió ayer.
Una irreductible aldea verde

En el año 50 antes de Jesucristo casi toda la Galia estaba ocupada por el Imperio Romano. Solo una aldea poblada por irreductibles galos resistía al invasor. Ayer, unos cuantos miles de kilómetros al sur, pero también en una pequeña aldea junto al mar, se vivió una historia similar a la de Asterix y Obelix. En este caso hubo que cambiar a los galos por guerreros vestidos de verde y a la antigua Roma por el Castilla. El Coruxo resistió ante el afán conquistador de las tropas dirigidas por Raúl González Blanco, en el papel de Julio César. No solo eso. Tras sacudirse el dominio y el tanto inicial del filial del Madrid, el equipo de Míchel Alonso dio la cara, igualó la contienda y cuando mejor estaba, se quedó con diez por una más que rigurosa expulsión de Yebra. Los futbolistas locales no solo no se vinieron abajo, sino que defendieron con más ahínco su plaza, hasta empatar en el tramo final. Los papeles de conquistadores y de sitiados se intercambiaron y la escuadra viguesa apretó hasta el final. En su resistencia, el equipo blanco se quedó con diez pero, al menos, no sin un punto que Silva puso en peligro con dos intentos.
Y eso que todo apuntaba hacia la primera victoria del Castilla a domicilio en este curso. Con viento a favor, los jóvenes jugadores de la 'Fábrica' bordan el fútbol. Y ese soplido llegó pronto, en el minuto seis. Javi Hernández incrustó en la escuadra un maravilloso lanzamiento de falta, que ponía en ventaja a la legión castellana.
A partir de ahí, tocó sufrir. El Castilla monopolizó la pelota y la jugó con precisión e inteligencia. Pero no mató. Y el viento dejó de soplar a su favor. O no. Porque al filo del descanso, Chust se tiró a despejar un centro de Mateo, que impactó en su brazo. Estaba dentro del área. El colegiado no pitó nada ante la desesperación local.
Tras el paso por los vestuarios, llegó la reacción. Y sin poción mágica. El Coruxo subió intensidad y líneas. Los tocones visitantes ya no tenían la pelota y les costaba horrores recuperarla. Añón desperdició un mano a mano con Belman a modo de aviso. Justo después llegó la más que rigurosa expulsión de Yebra, por una zancadilla que no pasaba de amarilla. Los de Míchel se agrandaron ante la adversidad. Solo cinco minutos después, De Vicente  puso una falta lateral, Crespo prolongó y Lucas marcó. Un gol fabricado por un lateral y los dos centrales, ante la falta de pegada de los atacantes verdes. Silva salió para tratar de culminar la faena pero marró primero un tiro en la frontal y luego la falta derivada de la expulsión de Gila, que derribó a Youssef cuando encaraba portería. No pudo ser. Pero al menos, la aldea se mantuvo irreductible. Lo que no se sabe es si se celebró cenando jabalí.

Coruxo: 
Alberto; De Vicente, Crespo, Lucas, Manu; Jonathan Vila (Silva, min. 72), Barril (Yebra, min. 56), Trigo; Mateo, Añón (Kevin Mendoza, min. 72); y Youssef.
Castilla: 
Belman; Guillem, Mario Gila, Chust, Javi Hernández (Pablo Rodríguez, min. 86); Antonio Blanco, Ayoub (Fran Garcia, min 78.); Marvin, Miguel (Franchu, min. 62), Jordi; y Pedro.
Goles: 
0-1, min. 6: Javi Hernández (min. 6); 1-1, min. 81: Lucas. 
Árbitro: 
Carbajales Gómez (Comité asturiano). Expulsó con tarjeta roja directa a Yebra (min. 76), del Coruxo, y a Mario Gila (min. 90), del Castilla. Amonestó con tarjeta amarilla a los jugadores locales Barril, Añón, Jacobo Trigo, Mateo, Crespo y Silva, y a los visitantes Javi Hernández, Marvin, Ayoub, Franchu y Antonio Blanco.