Balonmano

Inolvidables e incombustibles del balonmano en Vigo

La selección femenina de Vigo de verano de 2022 para los Juegos del Eixo Atlántico.
photo_camera La selección femenina de Vigo de verano de 2022 para los Juegos del Eixo Atlántico.
Vigo vive un auge femenino, con las cadetes de 2022 como protagonistas en sénior

Verano de 2022. La selección viguesa de balonmano cadete femenina era subcampeona de los Xogos do Eixo Atlántico, en Maia (Portugal). Eran jugadoras de 14-15 años, coincidentes con una reestructuración de competiciones: se creaba en esas mismas fechas la División de Honor Oro, un paso intermedio entre la División de Honor (Liga Guerreras Iberdrola) y la División de Honor Plata.

“Dos años después, esa generación empieza a situar el balonmano vigués en el panorama nacional”, asegura Sergio Mallo, el técnico de aquel combinado vigués. Su frase no es baladí. Varias de esas jóvenes jugadoras han formado parte de la plantilla del ascenso del Solimusic Events Carballal a la División de Honor Oro. A aquel grupo le faltó Nerea Patiño, con España, también relevante estos años. Por todo esto se han ganado el derecho a ser una generación inolvidable.

Y la fiesta ha continuado. Con apenas días de diferencia respecto a ese ascenso, el BM. Reconquista ha ocupado, también por méritos deportivos, una plaza en División de Honor Plata. No en dos, pero sí en tres campañas el club vigués ha conseguido el deseado ascenso. Y con un equipo de jugadoras incombustibles.

Son vidas paralelas, a veces confluyente en algún punto (el Carballal). Con distintos conceptos, Vigo se ha posicionado de forma elocuente en las dos categorías precedentes a la élite. Probablemente, la mejor forma de consolidar el balonmano femenino local.

Hace poco menos de veinticuatro meses, Mallo lanzó un mensaje: “Estas jugadoras cadetes tienen talento y el balonmano vigués, en dos o tres años, puede estar arriba”. Acertó de pleno el coordinador deportivo del club vigués, además de entrenador del equipo juvenil, que ha alcanzado otra fase final del Campeonato de España.

Y el balonmano vigués ya está ahí, ha vuelto a ese segundo escalón al que la AD Carballal ya ascendió en 2015, cuando la categoría de plata era la segunda del país. Solo dos años ha necesitado el conjunto de Cabral para entrar en la nueva división. Ha dado igual que la RFEBM reordenase las categorías nacionales para, en una sopa de letras de denominaciones, ofreciera en 2022 a una docena de clubes la posibilidad de prepararse de forma más adecuada para el salto a la elite. Los de Cabral ya están en el G-14.

En la plantilla de Honor Plata, con mayor o menor participación, media docena de aquellas jugadoras subcampeonas entre once equipos de la eurorregión Galicia-Norte de Portugal festejaron el ascenso en el polideportivo de Valdefierro, en Zaragoza. Ainé Roca, Sara Pereira, Alejandra Montenegro, Isis Moreno, Marta Lima y Silvia Sánchez han compaginado el equipo de Plata con la Primera Autonómica y el conjunto juvenil, otra vez entre los ocho mejores del país. Porque en Vigo hay madera. Y con la veteranía de goleadoras como Antía Seijo (6,6 de media) o María Pereira (4,4), que han renovado para la 24/25, la combinación resultó perfecta.

De aquel grupo de cadetes sentando cátedra en Portugal, cuatro continúan en la UB Lavadores, entre el equipo juvenil y la competición territorial sénior (Antía Fernández, Carla Ferreira, Petra Verde y Sara Méndez), mientras que Ariana Fernández, Zoe Rodó y Helena Costas han dejado el balonmano y Julia Caeiro salió del Carballal con destino a la SAR redondelana por cambio de residencia. 

El Carballal, que desea conservar el bloque, también ha anunciado dos regresos de jugadoras formadas en su cantera: Laura Rúa (pivote), del Ikasa madrileño, y la lateral Sara Román (BM. Cañiza). El equipo que dirige ‘Chiki’ Castro afrontará un reto del que acaba de salir Nerea Patiño, su internacional juvenil, con destino a Valladolid (Aula Cultural) y a la División de Honor. Es el precio que pagar por no contar aún con plaza en la mesa de los catorce mejores clubes del país.

Desde As Travesas

Mientras el Carballal ha logrado el ascenso con esa filosofía de cantera, el Reconquista, nacido en su versión femenina en 2021, ha sabido conjugar experiencia y juventud e ilusionarse con un plantel conocedor de la División de Honor Plata… y más. Muchas de sus jugadoras disfrutaron de aquella campaña 18/19 en la que el CdeC Lavadores llegó a jugar por el ascenso a la máxima categoría y en el grupo coincidieron tres equipos vigueses y dos redondelanos.

La pivote Arima López, con pasado en la Liga Guerreras (BM. Porriño y más corto en el Guardés) es la más veterana, pero Miguel Sánchez también se supo rodear de jugadoras con trayectoria en Plata con el Carballal (Ainoa da Rocha, Carla Caride, Cynthia Bello y Laura González), Seis do Nadal (Fátima Fernández, Lara González y María Montero) o el BM. Chapela (Alba Pérez, Rebeca Mateos y Eva Paz).

En realidad, todo demuestra que, con el Carballal marcando el camino, la cantera femenina viguesa -focalizada habitualmente en Cabral, Lavadores y Coia- se encuentra en una etapa de enorme productividad. “Con el apoyo de la ciudad y paciencia, no dudo en que nos situaremos en la élite nacional, tanto a nivel de clubes como jugadoras”, concluye Mallo. Y todo apunta a que también en esto acertará. Al tiempo.

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