El Frigoríficos del Morrazo logra un merecido triunfo ante el líder

Pablo Sánchez marcó once goles contra el Bidasoa. FOTO: Nuria Pérez
El conjunto morracense dio buena cuenta del líder de la competición, un Bidasoa que desde la primera jornada ante el Puerto Sagunto no había perdido ni un solo partido. Sin embargo, ayer, los gallegos estuvieron mucho mejor en todas las facetas del juego y se llevaron una justa y merecida victoria. Destacada actuación del local Pablo Sánchez, con once goles.
frigoríficos 36
bidasoa 32

FRIGORÍFICOS:Martinovic, Serafín Pousada, Oslak(4), Eijo(1), Doder(5). Pablo Sánchez(11), Edu Moledo(4) —siete inicial—, Celes, Lesjak(1), Suso Soliño(3), Stankovic(3) Kevin García, Fontán(2), Adrián(2).
BIDASOA: Lamariano, Julen Ventura( 7), Moriñigo(8), Dukic(3), Iraeta( 1), Reig(5), Rincón —siete inicial—, Maxi Cano(4), Johansson(3), Iker Antonio, Peciña(1), Cambronero, Ander Gordo, Otegi.
PARCIALES: 4-2, 8-5, 11-7, 13-9, 16-11, 19-15 —descanso—, 22-16, 26-18, 28-21, 30-25, 34-29, 36-32 —final—.
ÁRBITROS: Fernández Molina y Ordóñez Sánchez de Andalucía. Exclusiones: Lesjak, Celes(2), Eijo, Stankovic(2), Fontán, Cambronero, Maxi Cano.
INCIDENCIAS: Partido disputado en el Municipal de O Gatañal ante unos 1.000 espectadores.


El Frigorífocos del Morrazo dominó y controló el partido, de principio a fin, ante un Bidasoa muy flojo en defensa, sobre todo la primera media hora de juego. El conjunto cangués realizó el partido más completo de la temporada. Los locales comenzaron el encuentro muy agresivos en defensa, con un 3-2-1 que les permitía robar infinidad de balones, saliendo una y otra vez a la contra. En ataque, prácticamente todos los jugadores de campo del Frigoríficos aportaron goles. Solamente Celes y Serafín se quedaron sin marcar. En el ecuador de la primera mitad, los cangueses ya mandaban en el marcador con un claro 11-7, diferencia que mantendrían hasta el descanso, con un inspiradísimo Pablo Sánchez, que se convertiría en el máximo anotador del encuentro, con once tantos. En la segunda mitad, todo seguiría prácticamente igual, con un Bidasoa que en ningún momento dió sensación de poder levantar el partido. Todo lo contrario. Con el paso de los minutos, los locales se iban sintiendo más cómodos sobre la pista, llegando a obtener una ventaja de hasta ocho goles (26-18).

Te puede interesar