El Octavio quiere volver a ganar fuera en su visita al Barakaldo sin Moledo ni Macías (18:30)

Fiabilidad de visitante

Fran González será recibido con aplausos por su ex equipo. DAVID TOMBILLA
Para mantener intacta la autoestima del Octavio, convendría que hoy lograsen una victoria fuera de casa, concretamente en la pista del Barakaldo. No es que sea imprescindible, ni mucho menos, matemáticamente hablando, pero sí se antoja conveniente para hacer que la derrota y el empate de las dos últimas salidas queden en el olvido competitivo. La expedición académico viajó ayer hacia tierras vascas con dos ausencias de última hora.
Pablo Macías, renqueante de un golpe en el pecho durante toda la semana, no se pudo recuperar a tiempo. Y Edu Moledo sufrió un esguince de tobillo en el último entrenamiento y se tuvo que quedar en casa. Por lo tanto, el técnico Quique Domínguez no tuvo demasiado trabajo a la hora de elaborar la lista y se llevó a los 14 jugadores que tiene disponibles. Las dos bajas merman al conjunto olívico en el juego ofensivo –Moledo es el tercer máximo goleador del equipo– y en el defensivo –Macías es un especialista, básico en el penúltimo–. Aun así, el Octavio tiene argumentos más que suficientes como para sacar algo positivo de Barakaldo. Eso sí, tendrá que imponerse su balonmano dinámico ante un rival que se agarrará a su solidez y al apoyo de la grada. Un triunfo convertiría en ilusionante el mes de descanso.

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