Velasco Carballo echó a De Lucas en el minuto 28 con el Celta jugando mejor y el Espanyol aprovechó el favor

Una expulsión apuró la Copa

Quique de Lucas y Borja Oubiña, incrédulos ante la doble amarilla consecutiva que mostró Velasco Carballo.
Una absurda expulsión de un hipermotivado Quique de Lucas por protestar a los 28 minutos fue la tumba para un Celta que hasta ese momento había tuteado y por momentos superado al Espanyol.
Weiss hacía el primero para los locales poco después y la segunda parte ya fue un recital para el equipo de Primera, un Espanyol que apea al Celta del torneo del KO, frustrando la posibilidad de un taquillazo en Balaídos. Adiós a la Copa con un 4-2 final y la sensación de que el conjunto celeste podría haber conseguido otro marcador si hubiera jugado con once todo el encuentro.

Arrancó bien el Celta, sin complejos en un escenario de Primera. La primera oportunidad del encuentro fue para los de Paco Herrera a los siete minutos, con una internada del ex espanyolista Quique de Lucas, cuyo centro lo remataba fuera en semifallo David Rodríguez. El propio ariete olívico reclamaría un más que posible penalti apenas dos minutos después, cuando fue arrollado en el área por el zaguero Jordi Amat en el momento del recorte. Velasco Carballo consideró que el atacante vigués se había resbalado, pero lo cierto es que hubo contacto.

Eran los mejores momentos del Celta, dueño del partido hasta el minuto veinte. La mejor oportunidad de los celestes, ayer de rojo, llegaba al filo del cuarto de hora, cuando Álex López conducía una contra desde su campo, habilitaba a un muy activo Bellvís en el carril zurdo y el centro de éste lo remataba con la testa David Rodríguez en inmejorable posición, al borde del área pequeña. Por desgracia, el talaverano conectó mal y el arquero periquito detuvo el balón.

Poco a poco, el Espanyol se fue adueñando de la parcela ancha, cuando Joan Verdú y Romaric comenzaron a carburar. Pero el punto de inflexión del primer periodo y casi de la eliminatoria llegó a los 28 minutos, cuando Quique de Lucas, ya muy enfadado previamente con las decisiones del flamante trencilla de la Eurocopa, Velasco Carballo, protestó con vehemencia al ver una cartulina amarilla tras una falta que no la merecía. El árbitro le mostró la segunda amonestación y el Celta se quedaba con diez. Apenas tres minutos más tarde, llegaba el uno a cero para los de Pochettino. Cristian Bustos perdía una pelota en la medular, Álvaro montaba la contra local y Romaric asistía a Weiss, quien, desde la frontal, batía a Sergio con un chut raso ajustado al palo izquierdo del arco.El primer gol del eslovaco cedido por el Manchester City.

Con el escenario muy en contra, el Celta se echó atrás con dos líneas de presión y dejando a David Rodríguez en punta. Rondó el Espanyol el dos a cero en el tramo final con oportunidades de Sergio García, Canal, y la más clara, un remate a bocajarro de Romaric a los 42 minutos que salvó in extremis Sergio en un verdadero paradón.

Nada más comenzar el segundo periodo, el primer córner a favor del Espanyol lo botaba Romaric desde el costado izquierdo del ataque y Álvaro Vázquez remataba de cabeza en el segundo palo superando a la defensa céltica. El dos a cero era prácticamente el finiquito a las aspiraciones del equipo de Paco Herrera.

Jugaban cómodos los barceloneses, con Joan Verdú moviéndose a sus anchas. Un pase suyo en profundidad sobre Romaric lo acababa despejando Hugo Mallo prácticamente desde la línea de gol. Acto seguido era Weiss quien, tras controlar con el pecho, profundizaba en el área y enviaba un zurdazo muy escorado que se estrellaba en la base del poste izquierdo.

Herrera movía sus piezas y Roberto Lago entraba por un desafortunado Bustos. Rondaba el tercer gol del Espanyol y un centro de Romaric desde el carril del siete lo remataba Sergio García al travesaño. Al minuto siguiente, la desgracia se cebaba en los olívicos cuando un contragolpe local acababa en un desgraciado rebote en la pierna de Hugo Mallo que se colaba por encima de Sergio en una cruel vaselina, inalcanzable para el meta.

Pero el Celta sacó la casta y poco después un centro del recién ingresado Toni tras un córner lo remataba en el segundo palo David Rodríguez, logrando su octavo tanto de la temporada. Pero el partido era de ida y vuelta. Una contra del Espanyol significaba el cuarto gol, de Sergio García. El encuentro entró ya en una plácida cuesta abajo y ya en el añadido, en un córner, David Rodríguez acababa de maquillar el resultado con el 4-2 final remachando desde cerca. Adiós a la Copa. Ahora, parón navideño y a centrarse en la Liga.

RCD. Espanyol: 4
Kiko Casilla; Canal, Raúl Rodriguez, Jordi Amat, Didac Vilà; Forlín, Romaric (Cristian Gómez, m.81); Weiss (Dátolo, m.57), Joan Verdú, Sergio García (Rui Fonte, m.72); Álvaro Vázquez.
RC. Celta: 2
Sergio; Hugo Mallo, Jonathan Vila, Catalá, Bellvís (Joan Tomás, m.68); Natxo Insa (Toni, m.57), Oubiña, Cristian Bustos (Roberto Lago, m.55), Álex López; De Lucas, David Rodríguez.
Goles:
1-0, m.30: Weiss, de chut raso desde la frontal; 2-0, m.48: Álvaro Vázquez, de cabeza, a la salida de un córner; 3-0, m.58: Jonathan Vila, en propia meta; 3-1, m.62: David Rodríguez, a centro de Toni; 4-1, m.67: Sergio García, con la testa y a bocajarro; 4-2, m.92: David Rodríguez, a la salida de un córner.
Árbitro:
Velasco Carballo (Colegio madrileño). Tarjetas amarillas alos locales Dídac Vila (m.52) y Cristian Gómez (m.86). Tarjeta roja a De Lucas (dos amarillas, m.28) y a Jordi Amat (35 y 71).
Incidencias:
Cornellà-El Prat. 11.412 espectadores. Noche fría. Aplausos para De Lucas.

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