Balaídos vuelve a acoger un partido tras pequeñas reparaciones en respuesta a las dudas surgidas sobre su seguridad

Un estadio parcheado

La Concejalía de Deportes realizó esta misma semana las pequeñas reparaciones en varios puntos de Tribuna a las que se había comprometido. Foto: j.v. landín
La alarma surgida la pasada semana por el estado de Balaídos, promovida desde el Celta, se ha calmado tras las obras realizadas por la Concejalía de Deportes, que se limitaron a pequeñas actuaciones. El estadio vuelve a acoger mañana un partido y el club declina señalar si su preocupación sigue intacta o si ha menguado. Por su parte, desde el Concello sí se ha aclarado que no existe un peligro inminente para los aficionados que se desplacen hasta el recinto deportivo y se ha acusado a los responsables célticos de no asumir su papel en el mantenimiento. La respuesta sigue siendo el silencio.
Balaídos es un estadio enfermo y, por el momento, sólo se está tratando de solucionar su vejez a base de parches. Las alarmas saltaron hace una semana por boca de los responsables del Celta, que llegaron a cuestionar la seguridad de los aficionados a la vista del desprendimiento de un cascote en la grada de Tribuna. A día de hoy, cuando el estadio se dispone a acoger otro encuentro de Liga, el recinto sólo ha sido objeto de ligeras reparaciones en la zona que mayores grietas presentaba. El Concello, a través de la Concejalía de Deportes, dio respuesta a la necesidad creada y esta misma semana reparó esas deficiencias sin que haya sido necesario acotar la grada. Sin embargo, se trata de un parche, no de una solución a los males que acechan al estadio vigués. De hecho, el Concello acusó, por boca del teniente de alcalde, Santi Domínguez, al Celta de dejadez en su labor de mantenimiento, recogida en el convenio refrendado por las dos partes el pasado mes de enero. Y el club no ha respondido ni para aceptar sus culpas ni para negarlas. Incluso, se baraja la posibilidad de que el cascote desprendido durante el partido ante el Levante se deba a los cambios habidos en la publicidad estática del recinto, que presenta muchos blancos al no haberse renovado los contratos existentes debido a la complicada situación económica. De cualquier manera, el Concello no mantiene la alarma de seguridad dada por el Celta en un primer momento, por lo que la afluencia a Balaídos para el choque de mañana no será limitada.


Mariño apuntó que ‘se nos está cayendo encima’
Desde el Celta no se ha adoptado ninguna postura en torno al estado de Balaídos. Las únicas declaraciones públicas las realizó el responsable de seguridad e instalaciones de la entidad, Manuel Mariño, en la presentación del proyecto de nuevo estadio defendido por el Concello vigués de cara a la candidatura hispano-lusa para el Mundial 2018 ó 2022. Y no fueron demasiado tranquilizadoras, ya que aseguró que el actual recinto ‘se nos está cayendo encima’. De cara al choque de mañana, el club declina hacer más comentarios.

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