El Pilotes se marchó a los vestuarios con ventaja, pero después se fue del partido y perdió en casa ante el Alcobendas

Desastrosa segunda mitad

El Pilotes Posada realizó un buen partido en la primera mitad ante el Alcobendas, con una gran circulación del balón y con un Rudovic estelar, pero en el segundo acto se fue del partido y tiró por la borda el choque ante un Alcobendas que tuvo en el japonés Miyazaki un gran director de juego y en Pesic un cañonero. Los árbitros también contribuyeron al apagón local con una serie de exclusiones consecutivas, alguna de ellas demasiado rigurosa.
Es difícil de explicar la derrota del Pilotes en la tarde en As Travesas, en la que una segunda mitad realmente mala condenó al conjunto vigués. Además, la pareja arbitral contribuyó al desconcierto local con la señalización de varias exclusiones consecutivas y, cuanto menos, rigurosas. Y eso que el Octavio comenzó bien, tanto en ataque como en defensa, con Javi Díaz acertado bajo palos y Rudovic portentoso en el tiro exterior, que tuvo la ayuda de una buena dirección en Infestas y Montávez. A pesar de que Stefanovic restó más que ayudó. Sin embargo, las buenas acciones del japonés Miyazaki en la dirección y de Pesic en el lanzamiento mantuvieron al cuadro madrileño en el partido. Tras el paso por el vestuario llegó el colapso académico. Los árbritos comenzaron a pitar exclusines, alguna de ellas que sólo vieron ellos, mientras que la defensa del Alcobendas subió un punto el nivel de agresividad. Los vigueses se fueron del choque, no encontraron el camino de la portería contraria y cuando abrieron los huecos, con el marcador ajustado se encontraron al guardameta visitante Mijatovic. El resultado, un gol en casi catorce minutos y ocho en todo el periodo. Conclusión, derrota en casa en un partido que se debería haber ganado. Puede haber problemas.

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