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CICLISMO

Con una bicicleta bajo el brazo

Chus Barros, a los 45 años, es la vigente campeona gallega de carretera y compite en ciclocross y pista
Chus Barros
Chus Barros
Con una bicicleta bajo el brazo
María Jesús 'Chus' Barros (O Porriño, 3 de diciembre de 1973) es la veterana incombustible del pelotón gallego tras ser niña prodigio, profesional pionera y ahora un verso libre y de infinito talento con los colores del Club Ciclista Spol, el club fundado por su padre, Horacio Barros. 
"Empecé a hacer ciclismo desde niña, en las gymkanas y después en alevines, cuando ya ganaba a muchos niños", indica la corredora. De aquellas victorias a las actuales porque a los 45 años todavía no dejó de subirse al podio con frecuencia: "Algunas veces me sorprendo hasta yo. Trabajo mucho y sigo teniendo buenos resultados, soy la vigente campeona de Galicia élite". La porriñesa se acerca a los 40 años sobre la bicicleta yendo  podio en podio. 
Una trayectoria definida por la genética familiar de su padre y también por las circunstancias familiares. "Mi padre era un buen ciclista, estuvo muy cerca de ir a un Campeonato de Europa de ciclocross y vivió muchos años en el País Vasco", explica la porriñesa. Después se retiró, fundó el Spol y Chus Barros vistió sus colores desde niña. "Siempre recuerdo tener una bicicleta de carretera. Éramos muy pocas chicas, una o dos, pero ganaba a los niños porque era muy fuerte. Incluso llegué a adquirir algo de complejo por ello. Cosas de jóvenes, ahora lo veo como una ventaja. Ser fuerte me permite estar a gran nivel", explica. 
Un nivel alto que mantiene desde niña y que le permitió llegar al profesionalismo, un hecho casi extraordinario para una mujer ciclista en Galicia. "A los 17 años me fichó el Tensai portugués, de Viana do Castelo. Fue el primer equipo profesional portugués femenino que se constituyó. Estuve hasta que se deshizo", explica. Fueron temporadas en las que creció como persona y como corredora porque "era una niña y ya competía con mujeres. Hubo días de llegar a media hora de la ganadora, pero no me vine abajo y fue realmente importante. Tengo un gran recuerdo de esos años porque me enseñaron mucho. Tuve la opción de correr pruebas internacionales en Mallorca o la famosa Emakumeen Bira. Eran buenos tiempos en el ciclismo femenino español, cuando Dori Ruano estaba en la selección española". 
Después, regresó al Spol, que llegó a tener una formación élite y todavía en el día de hoy Chus Barros sigue "teniendo ofertas, pero tal como está el ciclismo femenino, estoy mejor en el club de casa, en el de mi padre. Todo lo que pueda ganar es también para dárselo a él, que es mi maestro". Una filosofía que mantiene porque "tengo la suerte de que, gracias a mi nivel, me invitan a muchas carreras, especialmente de Portugal, donde me conocen en muchos sitios y siempre rendí bien. Aquí, nacen formaciones que te prometen mucho y después hacen cuatro carreras y poco más. Engañan a sus corredoras y provocan que se frustren y dejen la bicicleta". 
En este aspecto, la porriñesa se muestra crítica con el entorno de la corredora porque "ganan rápido de jóvenes y reciben mucha presión, de los padres o de los equipos. Y después llega el día que no ganan, y se vienen abajo". Y, debido a este aspecto, la consecuencia es peor porque "le piden algo que no pueden dar o para lo que no están preparadas. En mi carrera tuve momentos malos, como llegar en Mallorca a media hora del pelotón. Porque suceda un día, no tienes que dejarlo. Es parte del ciclismo y así se lo digo a las corredoras. En este deporte hay que entrenar, tener mucha disciplina, descansar y sufrir mucho. No es llevar el potenciómetro y unas gafas nuevas, no". 
Con esta receta, Chus Barros camina hacia las cuatro décadas de ciclismo y lo hace con objetivos. Es la vigente campeona gallega de ruta y de contrarreloj y este invierno, en el ciclocross, tiene la mente puesta en el Campeonato de España: "Es aquí cerca, en Pontevedra, e intentaré hacerlo bien. En los últimos años, esta disciplina la usaba más para preparar el verano. Además, también hago pista, se me da bien". Su palmarés indica que ya sabe lo que es subirse al podio, con sendas medallas de plata absolutas en 1999 y 2000. Hace veinte años, cuando sus actuales rivales en el pelotón gallego tenían menos de cinco o todavía no habían nacido: "Muchos padres se me acercan y me preguntan si pueden venir a entrenar conmigo. Para mí esto es muy bonito, soy una referencia para ellas y es un gran reconocimiento". Por este motivo, asegura que siente alegría porque "ahora se ve una gran base de cadetes y infantiles. Cuando empecé era casi la única niña. Todavía falta que lleguen a élite, que no lo dejen".
Chus Barros firma toda una vida en la bicicleta y también años de hacer números para compaginarlo con el trabajo porque sólo tuvo una contrato en el Tensai portugués. "Me fui buscando la vida, vendí seguros y saqué cursos. Hasta hace poco estaba en una empresa portuguesa que hacía estudios de biomecánica, pero cerró", explica. En la actualidad, "estoy viendo alguna cosa, pero por ahora entreno a niños y también hago de entrenadora personal para quien me lo pide, que saqué los títulos para ello". Para hacerlo, se formó porque "recomiendo a todos los jóvenes que tengan más cosas que el ciclismo, porque son muy pocos los que pueden dedicarse a ello". Es la voz de toda una vida sobre la bicicleta.n