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"El Celta es y será el equipo que lleve en el corazón"

El fútbol llevó a Yago González (Vigo, 6 de noviembre de 1979) de Vigo a Hong-Kong durante sus más de 20 años de carrera deportiva. Volvió para jugar con el Pontellas y logró hacer historia en la parroquia porriñesa con el ascenso a Tercera División. Con el deber cumplido, ha decidido colgar las botas.

Yago posa con las camisetas de todos los clubes en los que jugó a lo largo de su carrera deportiva.
Yago posa con las camisetas de todos los clubes en los que jugó a lo largo de su carrera deportiva.
"El Celta es y será el equipo que lleve en el corazón"

Fue canterano del Celta desde alevín, ¿cómo valora todos esos años de formación?
Para mí es el equipo de mi vida. Me formé desde pequeñito allí, estuve hasta el año del filial, llegué a entrenar en el primer equipo... Incluso jugué el homenaje a Patxi Salinas. Pasé por todas las categorías del Celta y me formó como persona y como deportista. No puedo estarle más que agradecido. Es y será el equipo que lleve en el corazón.

Luego se fue del Celta B.
Sí, estuve ese año y luego me firmó el Levante. Había una buena remesa de futbolistas en el filial y por aquel entonces era bastante difícil entrar en el primer equipo y decidimos buscar otras oportunidades. En este caso fui al Levante y me dejaron cedido en el Águilas. 

Su periplo por Segunda B lo llevó por diferentes lugares de la península, ¿cómo fue esa experiencia?
Diferente. Después de firmar en el Levante y descender cedido en el Águilas, volví a Valencia a jugar en el filial, ascendimos dos veces a Segunda B porque en el primer ascenso el primer equipo había descendido pero al final se salvó por los impagos del Burgos, y luego pasé cinco temporadas en Segunda B alternando el filial con el primer equipo. Después, prácticamente a club por año: Terrasa, Pontevedra, Zamora... Y después ya me fui para Hong-Kong. 

¿Qué le llevó a emigrar a Hong-Kong?
Tanto María, mi mujer, como yo habíamos hablado de viajar y uno de los años en el Levante tuve una oferta de Rusia pero no salió. En los años de Lugo hablaba con Escalona y con Arroyo sobre cómo sería jugar fuera, jugar como extranjero... Y estando con el Pontevedra en Tercera, cuadró que el Kitchee había fichado a Josep Gumbau, un entrenador que estuvo en la escuela del Barcelona durante mi época en el Terrasa y necesitaba fichar a un delantero. Mi representante había llevado al Chino Losada y a Dani Cancela el año anterior, habían ganado la liga y le preguntó por mí y salió para adelante. Fui para seis meses pero me pasé cuatro años allí. 

¿Cómo se vive el fútbol en Hong-Kong? ¿Es muy diferente de España?
Es verdad que quizá no sea el deporte rey, pero la gente va al campo, hay afición... Es diferente, pero ya la propia cultura es diferente. Nosotros somos más apasionados y ellos son más de mantener las distancias. En el fútbol es exactamente igual. Es diferente tanto a nivel cultural como deportivo. Hay que vivirlo para sentirlo, pero para mí es una de las mejores experiencias futbolísticas de mi carrera. 

¿Qué se lleva de su experiencia en Hong-Kong?
Sobre todo, para los niños. Yo viajé con mis dos hijos y allí hay muchas culturas y una mente muy abierta. Allí eso está muy asumido, lo diferente no llama la atención. Es otra cultura diferente, totalmente opuesto a lo que puede haber aquí. Muy enriquecedor para los niños. Aprendieron tanto cantonés como inglés. 

¿Por qué decidió volver y por qué al Pontellas?
Mi última temporada en Hong-Kong había estado bien y me volví negociando con tres clubs de allí, con una maleta sólo para un mes. Fue una época de bajón en la bolsa china y dos de esos clubs, que tienen muchos inversores chinos, tuvieron que ir sin jugadores extranjeros. Además, el club en el que estaba me ofreció renovar pero con la condición de no viajar con la familia. ¿Y por qué acabé en el Pontellas? Pues porque fue el primer equipo que me llamó. Tenía una oferta de Malta que no fructificó y como ellos me habían llamado primero, decidí jugar de forma más amateur allí para no pararlo. 

¿Cómo cambia la perspectiva del jugador de estar en un club profesional a jugar en el Pontellas?
Cambia mucho, sobre todo la infraestructura, instalaciones, forma de proceder de los clubs... Pero al final no deja de ser fútbol, 22 tíos alrededor de una pelota y un árbitro que te marca las normas. Fútbol es fútbol, ya sea oficial o una pachanga con los amigos. Sí que es verdad que lo que estás acostumbrado a tener a nivel profesional luego ya no lo tienes, pero eso se va manejando poco a poco. Al final son ganas, no es nada más. Es una pena que haya tanta diferencia entre clubes profesionales que lo tienen todo y cómo trabajan los clubes modestos. 

¿Qué se siente al ascender a Tercera con su edad?
Honestamente, no lo esperábamos. Es cierto que 'Curi' (José Curiel, entrenador del Pontellas) había hecho una planificación para estar arriba, pero este año hubo una diferencia grande: en las diez primeras jornadas sumamos mucho, el último año no habíamos ganado ni una. Habíamos trabajado bien y sin quererlo nos metimos arriba. Iban pasando las jornadas y todo el mundo esperaba que el Pontellas bajara de ahí y nadie podía sacarlo de ahí, y ahí empezamos a creer en el ascenso. La plantilla es brutal a nivel humano, todos somos amigos y eso en el campo se demuestra. 

¿Por qué decidió retirarse justo ahora?
Uno de los motivos es que llego con muchos dolores a final de temporada, sobre todo a nivel articular. Además, he perdido la confianza para competir. No me veo fuerte para poder pelear un sitio en el equipo, no quiero engañar a nadie. Yo si estoy, estoy al 100% y no quiero que el club confíe en mí sin dar la talla. A todo esto se suma que ha sido un año brutal y el Pontellas ha hecho historia. Creo que es el momento para tomar la decisión. 

¿Está su futuro relacionado con el fútbol o se dedicará a otra cosa?
Desde que llegué de Hong-Kong estoy trabajando. Pero me gustaría seguir vinculado al fútbol, si no es como entrenador o en el cuerpo técnico, será en la cercanía yendo a verlos jugar, entrenar... Vinculado al fútbol voy a estar y es mi vida, me he dedicado desde siempre a jugar al fútbol y mis hijos también juegan. 

¿Dónde diría que se disfruta más? ¿En un club humilde o un gran club?
Son disfrutes diferentes. Yo estos cuatro años me lo he pasado genial. También todo depende a dónde te quieras ir. En Hong-Kong jugamos la Champions asiática, es otro nivel de exigencia, otro nivel de competición, campos diferentes... No tiene nada que ver. De lo que estoy seguro es de que a quien le guste el fútbol lo vivirá igual, jugando Champions, Segunda B, Tercera o en Preferente Autonómica. El fútbol es grande por eso, porque cualquier equipo en cualquier competición te puede hacer sentir cosas que no sentirías en cualquier deporte. Yo he tenido la suerte de vivir muchas de ellas, en diferentes escenarios y de diferentes formas, y no sabría con cuál quedarme.