Atlántico

ATLETISMO

Carmela se ha hecho mayor

La joven viguesa sueña con Tokio 2020 tras confirmar en Londres su imparable progresión

Carmela posa con la plata por equipos a su llegada a Peinador.
Carmela posa con la plata por equipos a su llegada a Peinador.
Carmela se ha hecho mayor

Hace no demasiado tiempo que surgió desde la escena viguesa una niña de cuerpo menudo, sonrisa contenida y veloces piernas. Carmela Cardama llamó la atención del mundillo del atletismo con su despliegue en las pruebas de cross. Unos años después, ha agigantado su figura. No en tamaño, evidentemente, sino en capacidades. Cardama se ha ido a Estados Unidos con una beca, ha dejado casi terminada su carrera y su pasión por correr le ha llevado a volar. El pasado sábado, en la Copa de Europa de 10.000 metros, Carmela se erigió como mejor española para terminar en un meritorio sexto puesto, colaborar a la plata por equipos de España y destrozar su mejor marca personal. Los 32:55.10 que firmó en Palo Alto (California) en marzo ya son papel mojado. En la capital británica redujo ese tiempo hasta un espléndido 32:26.43. Solo quince atletas españolas han corrido por debajo a lo largo de la historia.
Y precisamente la historia -su historia- es la que quiere seguir escribiendo Cardama. "Estoy muy contenta", comenta con la voz entrecortada. La timidez con la que habla ofrece reminiscencias de la niña que fue hasta hace nada. Pero ay, Carmela, a la hora de correr. Es ahí cuando se expresa como la más elocuente de las oradoras. "Llevé el peso en el primer 5.000, pero encontré un ritmo cómodo y no me pasó factura al final", comenta.
Y es que la viguesa encontró poca colaboración en los relevos en la primera mitad de la prueba pero supo, no solo mantener el tipo en la segunda, sino acabar a un gran nivel. "A falta de 600 metros hice el cambio y me fui. Pensaba que me pasaban a falta de 200 pero no fue así", apunta con humildad. "Tenía ganas de encontrar una carrera rápida", agrega.
Antes de volver a la Universidad de Oregon, a finales de agosto, Carmela está a la expectativa de correr un 5.000 en dos semanas. "Aún no lo sé", confirma la plusmarquista española del año en la distancia. Y con la vista puesta en el horizonte aparecen los Juegos Olímpicos de Tokio."El objetivo es intentarlo. Voy a centrarme en conseguir estar allí", expresa con un tono suave del todo compatible con la ambición de sus piernas que, zancada a zancada, están escribiendo su historia igual que sus carreras: a toda velocidad. n