Atlántico

RODRIGO CONDE. REMERO INTERNACIONAL MOAÑÉS

"El barco va muy rápido, llegamos a un gran nivel"

Rodrigo Conde (Moaña, 3 de septiembre de 1997) comienza el domingo con la disputa de las series el Campeonato del Mundo de remo.
Rodrigo Conde posa con un póster suyo en competición.
Rodrigo Conde posa con un póster suyo en competición.
"El barco va muy rápido, llegamos a un gran nivel"

Forma pareja con Manel Balastegui en el doble scull ligero y tienen como objetivo terminar entre las siete primeras plazas, que otorgan un billete para los Juegos Olímpicos de Tokio.

Llega la cita más importante de la temporada, ¿cómo está?
Muy bien. Nos encontramos al máximo de nuestras prestaciones a nivel físico y anímico. Estamos en el  peso correcto y en los entrenamientos el barco está corriendo mucho. Los tiempos que salen son muy buenos y esto nos lleva a tener mucha confianza. Normalmente, cuando se acerca una cita importante, por la presión, el cansancio y el agobio provoca que lleguen los roces dentro del equipo y el barco no va como queremos, pero este año es todo lo contrario. Todo marcha viento en popa.  

Todo indica que la actuación será buena. 
Una actuación muy buena estoy seguro de que la vamos a tener. Esto lo puedo asegurar. Que realizarla nos permita estar en los Juegos de Tokio, eso ya no lo puedo asegurar. Hay que verlo porque todos los que saldrán al campo de regatas intentarán hacer lo mismo. Nosotros sabemos que tenemos más velocidad que en el Campeonato de Europa, que es una buena referencia, pero todos estarán más rápidos. Sabemos que lo podemos hacer bien, pero con los pies en el suelo.  

¿El objetivo es clasificar el barco para Tokio?
Sí, está claro. Es el objetivo del Mundial. Nosotros somos exigentes y no sólo nos proponemos entrar en los Juegos, pero es cierto que terminar séptimos sería más que suficiente. Obtener el billete para los Juegos Olímpicos es terminar el año de la mejor forma posible. En un deporte como el remo, que es minoritario, lo que buscas es el éxito personal. Nadie va a venir a regalarte nada. Para nosotros, unos Juegos Olímpicos es lo más grandes a lo que puedes aspirar. Es algo así desde que entras en la selección e, incluso, desde que eres juvenil. Todo el mundo habla de ello.  

¿Cómo se siente a unos días del Mundial?
Estoy tranquilo. Soy uno de los pocos afortunados que van a poder representar a su país en una prueba clasificatoria. No me siento presionado, ni mucho menos. Quiero viajar, remar y dar el 100% de lo que tengo ahora. Si lo hago, quedaré satisfecho. Si no me da para entrar en los Juegos, no estaré contento, pero aún tendremos otra oportunidad. Lo mejor es pensar que habrá la clasificación. Es lo que buscamos.  

Hace un año o dos años me decía que usted quería pelear por ser uno de los dos mejores remeros de España a pesar de ser sub-23 y estar en el barco. Eso lo consiguió. 
Ahora mismo es el objetivo principal. A nivel español me metí entre los dos mejores y, lo más importante es tener velocidad en el barco, ir al Mundial y poder hacer un buen papel. A pesar de que queda una semana todavía no sabemos los rivales de la primera serie, que es el domingo. En todo caso, tengo ganas de empezar y, además, con la primera regata ya veremos más o menos cuál es nuestro nivel. 

En los últimos días hubo polémica porque en el proceso de selección del Mundial se tomaron decisiones que no gustaron a los remeros. A usted no le afectó directamente, pero ¿cuál es su visión? 
A mí no me afectó directamente, pero sí a través de los compañeros. Entiendo a las dos partes, pero sí creo que hubo decisiones que fueron muy injustas. Las vi mal y así lo hice público. No obstante, lo que sí veo más injusto es quién toma las decisiones. No me meto en si un barco tiene o no tiene velocidad, pero eso no lo puede escoger un directivo que no conoce cómo es el remo en la actualidad. Tomaron estas decisiones dos personas que llevan en el remo toda la vida, pero conocen lo que se hacía hace 30 años y no la situación actual. No sé si pueden decidir ellos por exceso de poder o por otros motivos, pero lo cierto es que no han querido hacer caso a las decisiones de los técnicos y han optado por tomar resoluciones por su cuenta. Además, creo que se han equivocado en todos los casos porque, aunque un barco no tenga velocidad ahora, sí puede tenerla en dos o tres años, y es preciso dar una continuidad. Por ejemplo, a este Mundial va ir un barco formado por Javier García Ordoñez y Jaime Canalejo que hace tres años estaban en la misma situación de los que han dejado fuera ahora y que era la final C. Les dieron continuidad y ahora llegan como terceros de Europa. Es algo que hay que buscar con todos y la continuidad es importante para obtener resultados y más a este nivel. A esto se añade que no hay alternativas porque los que han dejado fuera son los mejores remeros de España. No tienes otros, dales una oportunidad. Si dejas a chavales fuera de entre 25 a 30 años, en un deporte como el nuestro, los vas a obligar a retirarse. Son remeros que se están dedicando al 100% a esto y, si no van al Mundial, terminarán el año sin ver un euro. Y, claro, al final lo dejan porque de algo tienen que vivir.