Atlántico

TERCERA DIVISIÓN

Balón pegado al tentáculo

El Choco ha cimentado la mejor etapa de su historia en una filosofía de fidelidad a la pelota

Gonza Fernández e Iván Crespo extendieron la vinculación de su relación contractual la semana pasada.
Gonza Fernández e Iván Crespo extendieron la vinculación de su relación contractual la semana pasada.
Balón pegado al tentáculo

Hace ya tiempo que en el fútbol el único modelo de éxito es el que gana. Cada vez importa menos lo que sucede en los 90 minutos y más los números que refleja la aplicación de resultados del teléfono. ¿Ganaste? Bien. ¿Empataste? Regular. ¿Perdiste? Mal. En medio de ese universo de prisas, presiones y exigencias, todavía quedan reductos capaces de mirar a largo plazo. En Redondela resiste uno de ellos. En el Choco saben que la forma de construir un esperanzador futuro es cimentar un presente sólido. La mejor manera de llegar al destino es disfrutando al máximo del viaje. De este modo ha logrado ser un equipo reconocible y reconocido, siempre a partir de la pelota. Pero si para los amantes de los números eso no es suficiente, esa fidelidad al estilo le ha llevado a ser el mejor equipo de la categoría desde que ascendió hace seis años -dos play-offs y más de 50 puntos por temporada con tres técnicos-.
Gonzalo Fernández es su entrenador. Y lo seguirá siendo un año más. Acaba de renovar tras estrenarse como técnico en Tercera con un fantástico sabor de boca. Quince partidos consecutivos invicto y Santa Mariña como feudo casi inexpugnable -la primera derrota llegó en la jornada 34 ante el campeón y ya ascendido Racing-. Pero por encima de todo eso, el cuadro redondelano volvió a ser uno de los que mejor fútbol practicó. "Más allá de resultados, armamos un equipo que sabía a lo que jugaba", incide Gonza. 
Que un entrenador pueda dejar en un segundo plano los resultados solo se explica desde el convencimiento que tienen en el club de que llegan desde una idea de fútbol asentada. Iván Crespo es el presidente que ha dirigido la nave en esta fantástica singladura. "Lo que buscamos es tener un equipo que sepa quién es, cómo es y hacia dónde va. Hay una línea marcada. Y también pensando en el aficionado, para que disfrute. Al jugador suele gustarle esta forma de entender el fútbol y si además consigues que los resultados nos acompañen, mucho mejor", comenta. Y así es. Desde que ascendió a Tercera hace seis años de la mano de Jacobo Montes tras más de 30 de ausencia, el cuadro rojillo ha mantenido, temporada a temporada, la misma línea de juego, siempre basada en la posesión. Futbolistas de buen pie, presencia en campo rival y la intención clara de recuperar el balón lo antes posible para volver a jugar. ADN Choco. Un testigo que recogió Marcos Montes para, en su primera temporada, repetir un play-off que ya había conseguido su hermano en la anterior. Juntos firmaron una fantástica campaña en el Coruxo y ahora acaban de fichar por el Celta B. " Con lo que yo heredé es mucho más fácil trabajar que cuando empiezas de cero. Un equipo de Marcos o Jacobo está muy bien entrenado y los futbolistas ya tenían con confianza en este modelo", explica el técnico de Mougás, que fue jugador de Jacobo y estuvo en el cuerpo técnico de Marcos. "Estoy muy orgulloso. Se lo merecen. Son dos personas con un talento brutal, que viven el fútbol de una manera increíble. Creo que tanto ellos como el Celta van a salir beneficiados", destaca Gonza sobre los hermanos Montes. "Es una enorme alegría por ellos y también por nosotros. Porque pone en valor el trabajo del Choco y la fuerte apuesta por ellos", resalta el presidente, que desvela que Marcos le dijo en su momento que no se veía dirigiendo al equipo. "Nosotros teníamos claro que tenía que ser él el que comandase ese vestuario. El tiempo nos dio la razón", añade Crespo antes de sentenciar: "Es un honor haberlos disfrutado y que ahora lleven el nombre del Choco a estas alturas".
El actual técnico de la escuadra redondelana ha demostrado ser un digno heredero. Igual que en todas las temporadas desde que ascendió, el cuadro choqueiro volvió a sumar más de 50 puntos (59) y a quedar por encima del décimo lugar (octavo). Unos números excelentes para un club humilde, pero que llegan desde la paciencia en los momentos malos, que también los hubo. "En las situaciones más complicadas hay que tener cabeza fría y no tomar decisiones en caliente. Lo más fácil sería elegir otros caminos pero nuestra manera de ser nos lleva a tener fe por nuestra apuesta". Por muy sorpresivo que resulte, es el presidente el que así se expresa. Y lo refrendan sus actos. No tiene ningún entrenador cesado en su haber. Esa "paciencia" dio "tranquilidad" a Gonza para seguir insistiendo en la idea pese a las dudas del primer tramo de campeonato, en el que el equipo no ganaba lejos de Santa Mariña. "Se trabajaba bien. Sabíamos que las victorias iban a llegar y en la directiva eran conscientes de ello", recuerda.
Y el viaje continúa. Una singladura eterna, porque el Choco no tiene un destino definido. "El club está demostrando que le importa más el cómo que el qué", resalta Gonza, respaldado por Crespo: "El objetivo es mantener nuestra forma de entender el fútbol". Antes de acabar, Gonza se detiene un momento y reflexiona: "Entrenadores que ganan hay muchos, pero aquí se prioriza el estilo. Lo mismo con los jugadores. Lo primero es tener buenas personas y que respondan al modelo de juego. Después vienen los resultados, que por cierto no han salido nada mal en estos años". Así es. Cuando el objetivo es disfrutar del viaje, el destino llega sin darte cuenta. Y el mejor Choco de la historia sigue viajando. Sigue disfrutando. n