Atlántico

Al Mundial con mucho sabor

Los palistas Manu Garrido e Iván Alonso comparten afición por el piragüismo y trabajo en el sector gastronómico
 
Manu Garrido regenta un restaurante
Manu Garrido regenta un restaurante
Al Mundial con mucho sabor

Los palistas tudenses Manu Garrido e Iván Alonso competirán desde el próximo 17 de octubre en el Mundial de maratón que se celebrará en la localidad china de Shaoxing. Garrido lo hará en C1, mientras que Alonso disputará tanto el K1 como el K2 (con Jaime Sobrado). Ambos, además de compartir su pasión por el piragüismo, se dedican profesionalmente al sector gastronómico: Manu Garrido regenta un restaurante e Iván Alonso abrió recientemente una crepería, los dos en su localidad natal. Ambos piragüistas cuentan con una extensa carrera plagada de éxitos –Garrido lleva dos subcampeonatos del mundo consecutivos y Alonso cuenta con tres oros mundiales y cinco europeos–. Los dos tudenses son fijos en el equipo estatal y están entre los favoritos para llevarse los metales. 

Iván Alonso volvió a la competición el año pasado después de un parón, pero sus resultados no reflejan falta de ritmo en absoluto. Un bronce en el Europeo de Decize (K1) y un campeonato de España en K2 demuestran que volvió para competir por todo. "Las dudas de saber si eres capaz de volver a coger el nivel necesario siempre están ahí. Pero sabes que las referencias en los entrenamientos son buenas y solamente quedaba plasmarlo en la competición", explica sobre su vuelta al agua. Alonso se ve con posibilidades de subirse al podio, tanto en K1 como en K2, aunque reconoce que acusa el cansancio de disputar ambas pruebas: "El desgaste es muy grande y la recuperación entre un día y otro es más pequeña. En 24 horas no da para recuperar tanto como, por ejemplo, en velocidad".
Por su parte, Manu Garrido va "con muchas ganas de hacer algo grande y el sueño de luchar por el oro", aunque asegura que "estar en el podio sería un buen resultado". El tudense buscará subirse al fin al cajón más alto después de dos años logrando la medalla de plata en la cita mundialista. "El otro español, Manuel Antonio Campos, es el actual campeón del mundo y será el máximo rival a batir", indica Garrido, que se ve preparado para superarlo este año.
 Tanto Manu como Iván llevan meses preparándose con la fecha del Mundial en mente. Alonso dedica "unas cinco horas al día, de mañana y de tarde" a entrenarse para esta competición, mientras que Garrido practica en el Miño unas tres horas todas las mañanas , y luego "un día sí y otro no, lo complemento con trabajo físico en el gimnasio". Ambos lo compaginan con sus trabajos en la rama gastronómica, Alonso en la crepería que abrió en su pueblo natal, en Tui, y Garrido en su propio restaurante. Este último indica que, para compaginar su carrera deportiva con su oficio, hace falta "mucho sacrificio y fuerza de voluntad. Las horas del día son pocas y tengo que dejar muchas otras cosas de lado y concentrarme mucho en esto".
Los dos palistas tendrán que pagarse su viaje a China, pues la Federación no cubre ninguno de los gastos de los deportistas desplazados para competir. Es algo que el propio Manu Garrido denunció ya en 2017 y la situación no ha mejorado desde entonces, aunque admite que "parece que se recuperará algo ahora, aunque debería haber bastante más (financiación a los piragüistas)". Y es que, si este año sobra dinero del presupuesto, la entidad estatal podrá pagar a posteriori a sus palistas, pero nada es seguro todavía.
Cuando se le pregunta por el futuro, Iván Alonso no 'se moja'. Acaba de volver a la competición tras un parón importante y su único objetivo ahora es "seguir en esta dinámica. Quiero luchar por las medallas, tanto en el Europeo como en el Mundial, y hacerlo en K1 y K2 y buscar regatas como la de Río Negro, que me sirvan de preparación y motivación para seguir entrenando. Yo ahora lo que busco en estas competiciones es disfrutar. Seguiré entrenando mientras mis circunstancias personales me lo permitan".n