Los seguidores guardeses se desplazaron en masa hasta Porriño

El acierto lo puso la afición

Las jugadoras del Guardés agradecen a sus aficionados el apoyo recibido a pesar de la derrota.
Visto lo visto sobre la pista de juego, lo lógico sería verlo todo negro. Incluso hubo un apagón para extender la negritud. Sin embargo, la afición del Atlético Guardés estuvo ayer espectacular en su masivo desplazamiento hasta Porriño –había en la grada más gente aún de la que suele ir hasta A Sangriña– y mantuvo su actitud positiva a pesar del mal juego realizado por las suyas ante el Rocasa. Ni un reproche. A pesar de todo. La despedida al equipo fue cariñosa. Tanto como se merecen unas jugadoras que han llevado al equipo de A Guarda a la élite del balonmano femenino.

Ya durante la primera semifinal se dejó notar el ambiente festivo. Con el paso de los minutos, la grada del pabellón porriñés se fue llenando hasta desbordar cuando se acercaba la semifinal del Guardés y el Rocasa. La megafonía atronaba e invitaba al jolgorio. Y el ánimo se mantuvo a pesar del mal arranque de las del Baixo Miño. De hecho, el apagón de diez minutos ocurrido mediada la primera parte sirvió para comprobar como la afición guardesa, la porriñesa y los escasos seguidores canarios compartían el deseo de divertirse.

Cierto es que la contundente victoria del Rocasa privó a los fieles del Mecalia de una fiesta completa. Pero el orgullo está intacto.n

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