Dos temporadas en una del Celta

El Celta empezó la temporada con una clara derrota ante Osasuna en el estadio de Balaídos.
photo_camera El Celta empezó la temporada con una clara derrota ante Osasuna en el estadio de Balaídos.

El Celta logró la permanencia tras estar 12 jornadas en descenso y cambiar de entrenador

El Celta consiguió ayer la permanencia matemática, a falta de una jornada para el final de la liga regular, en una temporada que se dividió realmente en dos: una de 28 jornadas comandada con Rafa Benítez y esta última, de diez, con Claudio Giráldez a los mandos. Porque, prácticamente con la misma plantilla, el equipo celeste desplegó un juego totalmente diferente en una y otra etapa -del sistema defensivo del técnico madrileño a la propuesta ofensiva del porriñés- y tanto las sensaciones como los resultados fueron también muy distintos. Con Benítez, el cuadro vigués estuvo 12 jornadas en unos puestos de descenso que el bloque de Giráldez no ha llegado a pisar. Los errores arbitrales en contra en la primera vuelta y los goles encajados en los últimos minutos lastraron también al Celta de Rafa, en parte debido también al estilo que propugnaba el laureado entrenador.

La campaña empezó ya mal para el Celta, que el 13 de agosto perdió en casa de forma muy merecida ante Osasuna (0-2) en Balaídos y cerró la primera jornada como colista. El punto sumado ante la Real Sociedad en la segunda (1-1), con un gol de Mingueza en el minuto 94, permitió a los celestes salir del pozo, pero en la tercera, comenzaron los problemas arbitrales en el partido contra el Real Madrid. Un gol perfectamente legal anulado a Larsen a los cuatro minutos, un penalti en contra detenido por Iván Villar y el tanto de Bellingham en el 81 (0-1) marcaron un encuentro que devolvió al equipo de Benítez a la zona de descenso.

 

 

El mes de septiembre se abrió con la primera victoria de la temporada, en el campo del Almería (2-3), con un gol de Williot Swedberg en el 87 y el Celta concluyó la cuarta jornada con su mejor puesto en la tabla de todo el curso, el decimotercero.

Pero la alegría duró poco porque, en el siguiente encuentro, la escuadra de Benítez perdió en casa ante el Mallorca (0-1), con gol anulado a Bamba, y en la sexta cayó en el tramo final ante el Barça (3-2), después de ponerse 0-2 en el minuto 76. Un doblete de Lewandowski (81 y 85) y Joao Cancelo (89) dieron la vuelta al marcador.

En la séptima jornada, el Celta empató en Balaídos con el Alavés (1-1), que marcó su gol tras una rigurosa expulsión de Luca de la Torre por doble amarilla. Aun así, los vigueses seguían fuera de un descenso al que cayeron de nuevo en el primer partido de octubre, en la visita a Las Palmas (2-1). Douvikas golpeó primero, pero un penalti de Starfelt lo convirtió en el empate Jonathan Viera en el 84 y Marc Cardona hizo el segundo de los canarios en el 97.

A partir de ahí, el Celta estuvo nueve jornadas seguidas en descenso, hasta diciembre, en un tramo de competición en el que no fue capaz de ganar al Getafe en Balaídos (2-2) pese a jugar con uno más una hora por la expulsión de Domingos Duarte. Después, cayó goleado ante el Atlético (0-3) -partido en el que Iván Villar cometió un error que le costó la expulsión y a partir de ahí el puesto fue para Vicente Guaita- y perdió en Girona en el 91 (1-0, Yangel Herrera).

El mes de noviembre empezó con un empate en casa ante el Sevilla (1-1), en un partido marcado por la autoexpulsión de Tapia, siguió con la derrota en San Mamés tras un intercambio de golpes con el Athletic (4-3) y terminó con un empate sin goles en Valencia (0-0).

En diciembre, el Celta encadenó otros dos empates, ante el Cádiz en Balaídos (1-1) pese a la expulsión de Víctor Chust en el 33 y en Vallecas ante el Rayo (0-0), y consiguió la segunda victoria del curso, la primera en Balaídos, ante el Granada (1-0), resultados que le permitieron salir momentáneamente del pozo.

La derrota en Villarreal en el siguiente encuentro (3-2) devolvió a los celestes al agujero, en el que cerraron el año 2023. En el mercado de invierno, llegaron Jailson, Manquillo y Tadeo Allende y las cosas parecieron mejorar en el inicio de 2024 con el triunfo ante el Betis (2-1), de nuevo con gol salvador de Swedberg en el 96. Aquel 3 de enero, el Celta abandonó la zona de descenso, a la que ya no regresó, aunque más por demérito de sus rivales directos que por méritos propios.

Porque, en los siguientes tres partidos de enero, el equipo de Rafa Benítez cosechó un empate en Mallorca (1-1) y sendas derrotas en casa ante Real Sociedad y Girona, las dos por 0-1.

El inicio de febrero vio hacerse real al Celta soñado por Benítez, el que se impuso 0-3 a Osasuna en El Sadar con un solo delantero en el once (Larsen) y un 30 por ciento de posesión. Pero aquella alegría duró poco porque, en los siguiente duelos de ese mes, perdió en Getafe (3-2) y ante el Barça (1-2) -con gol de penalti repetido de Lewandowski en el 97- y sólo sumó un punto en el campo de un Cádiz que empató en el minuto 100 (2-2).

En marzo, el Celta derrotó al Almería en Balaídos (1-0) con un gol de Mingueza tras la expulsión del visitante Langa y en el siguiente partido, salió goleado del Santiago Bernabéu (4-0), un resultado nada imprevisible pero que acabó costándole el puesto a Rafa Benítez el día 12 de ese mes.

La desconfianza del vestuario en el sistema del madrileño acabó llevando a la dirección a prescindir de los servicios del técnico, que dejó al equipo en el puesto decimoséptimo, a dos puntos de la zona de descenso, y en su lugar ascendió desde el filial Claudio Giráldez, que en pocos días cambió por completo el sistema y consiguió resultados rápidamente. En su primer partido, el Celta asaltó el Sánchez Pizjuán (1-2) con los canteranos Hugo Álvarez, Hugo Sotelo y Carlos Domínguez en el once inicial y, aunque después empató con el Rayo (0-0), con gol anulado a Jailson, y perdió con el Betis (2-1), la goleada a Las Palmas (4-1) el 20 de abril permitió a los celestes cerrar la jornada 32 con seis puntos de renta sobre el pozo.

El equipo de Giráldez jugó su peor partido en Mendizorrotza, donde cayó goleado ante el Alavés (3-0), pero abrió el mes de mayo con un nuevo triunfo ante el Villarreal (3-2) que llevaba a los celestes a la decimoquinta plaza, con 8 puntos de colchón.

El Celta perdió en los instantes finales ante el Atlético (1-0) y llegó a la jornada 36 con sólo dos puntos de ventaja sobre el pozo tras la victoria del Cádiz en Sevilla (0-1). Pero la cuarta remontada de Giráldez, ante el Athletic (2-1), le permitió llegar a la penúltima jornada dependiendo de sí mismo para salvarse, objetivo que logró ayer.

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