Berizzo sabe cómo cortar rachas

En 2001 y 2015, Osasuna y Córdoba cayeron en Vigo; de once duelos sin ganar nunca hubo retorno.
photo_camera En 2001 y 2015, Osasuna y Córdoba cayeron en Vigo; de once duelos sin ganar nunca hubo retorno.
Como jugador y como técnico, rompió sendas series de diez partidos sin ganar con dos agónicos 1-0 en Balaídos

Queda dicho que el Celta nunca se ha recuperado de una racha sin ganar más allá de las diez jornadas. Y en ese apurado punto se encuentra ahora mismo tras el empate del pasado sábado en Mestalla ante el Valencia. El próximo viernes cumplirá todo un trimestre sin victorias, ya que la última -y única- data del 1 de septiembre en el campo del Almería en la cuarta jornada. Tres meses y tres días deberá ser el tope para no forzar a la historia, ganando el próximo lunes en Balaídos al Cádiz.

 

 

Si los precedentes sirven de algo, el conjunto vigués tiene hasta dos a los que agarrarse. También después de diez jornadas sin ganar y también en Balaídos, saldados ambos con victorias pírricas y más que ajustadas que sirvieron para enmendar el camino. Son dos situaciones similares vividas en el presente siglo y con Eduardo Berizzo como protagonista de ambas. Aunque con la Liga un poco más avanzada que ahora, lo que parece restar dramatismo.

El 28 de enero de 2001, el Celta ganador de la Copa Intertoto y que pisaba Europa año tras año acumulaba diez jornadas sin ganar cuando se plantó en la vigésima con tres puntos de margen sobre un descenso que marcaba, precisamente, su rival en Balaídos: Osasuna. Empezar la segunda vuelta con buen pie era perentorio para no verse en problemas y alejarse de cualquier atisbo continental. Y no fue sencillo.

De entrada, aquel Celta de Víctor Fernández, Gustavo López, Mostovoi o Eduardo Berizzo -en su versión de futbolista- no logró adelantarse en el marcador hasta el minuto 48, cuando el genio ruso batió a Nuno. Ya no hubo más goles y eso que los pamploneses dispusieron de un penalti en el minuto 75 que marró Sabino y que el céltico Juanfran fue expulsado en el 89. Sufriendo, se lograron tres puntos claves para iniciar la remontada en la segunda vuelta y acabar en puestos europeos.

Casi exactamente 14 años más tarde, el 31 de enero de 2015, el Celta se plantaba en la jornada 21 de nuevo tras diez jornadas sin ganar, casi tres meses y apenas cuatro puntos sumados en ese tramo. El puesto de Víctor Fernández no estaba en el aire en 2001 pero sí el de Eduardo Berizzo casi tres lustros después. Y eso que el equipo era décimo segundo y mantenía un margen de cinco puntos sobre las plazas de pérdida de categoría, aunque apenas había sumado dos desde el 1 de noviembre hasta ese último día de enero.

Le tocaba pasar por Balaídos al Córdoba, que tenía tres puntos menos que los vigueses. Aquel Celta de Sergio, Cabral, Augusto, Krohn y Nolito -todavía sin Aspas- se adelantó en el marcador de nuevo en el arranque de la segunda parte (min.54) por medio de Nolito tras un pase de Mina que Orellana dejó pasar con inteligencia. El equipo celeste mantuvo su apuesta ofensiva y todo iba bien hasta que en el minuto 80, Planas chocó contra el cordobesista Rossi en el límite del área celeste. El árbitro, Teixeira Vitienes, pasó de en breves segundos de señalar falta en contra del Celta, penalti en contra del Celta y, finalmente, falta a favor del Celta. Para el recuerdo, la imagen de Berizzo saliendo al césped a señalar al árbitro el punto donde él consideraba que había sido la jugada. Fue expulsado, pero se ganó.

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