UNA NAVIDAD “ALARMANTE”

El Gobierno parece decidido a prorrogar el período de alarma decretado para controlar a los controladores “descontrolados”. Como Ocurre a menudo la opinión está dividida. Es una decisión seria, que los juristas discuten, exponiendo razones de peso a favor o en contra. Pero, en todo caso, da la certera impresión de que el gobierno no las t e todas consigo al imponer nueva prórroga, lo que es preocupante en una democracia consolidada.

Y mientras debaten tirios y troyanos, los de abajo o sea nosotros tenemos serios motivos para sentirnos alarmados por razones nada desdeñables. Porque vemos que mientras a sectores sociales disminuidos, como parados y pensionistas, se les imponen medidas coercitivas, por contra nuestro oneroso sistema político no da señales ciertas de adopción de recorte del gasto publico.
Otra razón de alarma es el “aviso” del Banco de España a bancos y cajas sobre la necesidad de clarificar sus cuentas, lo que nos hace entrever que nuestro “sistema financiero” no estaba tan blindado ante la crisis como se nos trató de hacer creer en un buen principio.
Y si añadimos la autentica tragedia del paro, la catarata de cierres y quiebras empresariales, la auténtica desasistencia de autónomos y pequeños empresarios; la gigantesca deuda de ayuntamientos y comunidades, la corrupción que se extiende, la utilización de los instrumentos del Estado en favor de intereses partidistas, así como la mediatización política de nuestra Justicia, amén de la inopia gubernamental para solucionar este rosario de calamidades, no cabe duda de que el panorama ante nuestra vista adquiere el color de la hormiga.
Pero lo grave de todo es la cerrazón de nuestras élites políticas, que se resisten a diagnosticar nuestros males y arbitrar los remedios oportunos mediante las reformas que saneen nuestro enrarecido ambiente político y social. Actitud que incrementa nuestro colectivo “estado de alarma”.
Visto lo visto, y en resignada espera de lo que tenga que venir, ya sabemos que en enero nos aguarda una brutal subida del recibo de la luz, que e contribuirá a vaciar un poquito más nuestros escuetos bolsillos. Es el penúltimo hachazo que debemos soportar, y que contribuirá a encarecer buena parte de los productos v servicios que debemos consumir.
Da toda la impresión de que este triste año que finaliza; servirá para que ya en los albores del que nos aguarda, sus majestades de Oriente habrán de hacer gala de su apelativo de magos', para contribuir a suavizar los ominosos presagios que nos esperan a la vuelta de la esquina.

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