monopatines hasta en la sopa

El 30 de marzo de 2009, el ayuntamiento de Vigo aprobó la ordenanza de convivencia ciudadana y ocio, que contempla, entre otros, el derecho de todo ciudadano a disfrutar de un medio ambiente adecuado el derecho al descanso y tranquilidad vecinal, reglamentando los espacios públicos para que no se produzca en ellos usos que alteren gravemente la convivencia ciudadana, espacios donde todas las personas puedan desenvolver en libertad sus actividades de libre circulación, ocio, encuentro y recreo, con pleno respeto a la dignidad y derechos de los demás.
Vivo en la plaza de las palmeras y desde hace mucho tiempo sufro el fuerte y molesto ruido de los monopatines golpeando el suelo de la misma, día y noche, agravados cuando se producen debajo de mi ventana o en los soportales.

He tramitado muchos escritos en el ayuntamiento, y solo me ha respondido el valedor do cidadán, que me invitaba a llamar a la policía local cuando me viera afectado por estos ruidos, algo que he hecho en muchas ocasiones, ¿para qué? Para escuchar frases como: 'si son menores no tenemos nada que hacer', 'la policía está para atender asuntos más importantes' o 'le tengo que cortar porque este es un teléfono para urgencias'. Mi salud se resiente, ¿no es un asunto importante? ¿Por qué no se prohíben los monopatines en esta plaza y en el resto de zonas urbanas, si ya existen pistas en varias zonas de la ciudad (El Castro, Samil,...) Y se va a crear otra en la antigua Etea?

La última llamada a la policia local fue para decirles que cuatro chicos estaban saltando debajo de mi ventana y me molestaban. Vinieron, se los encontraron ahí y les mandaron que fueran a patinar al otro lado de la pista, debajo de la ventana del bloque de enfrente. Cuando la policía se fue, volvieron para aquí. Esto es una tomadura de pelo en toda regla.

La única solución a este problema es que el ayuntamiento prohiba su utilización en todo el núcleo urbano, especialmente en parques y pistas situadas junto a viviendas. Esto refrendaría el espíritu de unas ordenanzas que se hicieron pensando en el bienestar de la ciudadanía. Implicaría la colocación de señales en lugares bien visibles, una mayor presencia policial en estas zonas, y la aplicación de sanciones (algo que recogen las ordenanzas) a los infractores de las normas que, para mí, es el mejor método que se puede utilizar para disuadir de sus actos a aquellos que no respetan las normas de convivencia.

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