¡Gorrones sin fronteras! ¿Quién los paga?

Pregunta obligada y puntual, si tomamos en consideración la actual situación socio-económica, que hoy vive España, la cual parece ser ignorada por esa legión de ‘gorrones sin fronteras’ que hoy, haciendo turismo de aventura y disfrazados con chalecos del coronel Tapioca, recorren todos los rincones del mundo tratando de exhibir lo que lamentablemente no tenemos o carecemos.
Las caravanas de aventura internacional que, aparte de la ostentación inoportuna y fuera de lugar, que todos los españoles observamos hoy debido al momento crítico y difícil que atravesamos con casi cinco millones de compatriotas sin trabajo. Los destinatarios de las mismas ven estas caravanas con perplejidad, recelo y hasta cierto punto provocativas, al observar en ellas una chocante y desleal competencia absurda con los auténticos Misioneros del crucifijo (Cáritas, La Cruz Roja y otras) que tienen muchos años, compartiendo con ellos, casi solos, un trabajo de integración social maravilloso que sin apenas recursos, están fundando escuelas, iglesias, centros de salud y acogida. Pero lo más llamativo, llevando la voz y ayuda de la iglesia a muchos hogares y rincones del mundo, soportando todas las dificultades con dedicación, humildad y solidaridad, así como también sorteando, todos los avatares competitivos, de un mundo cada día más incomprensible, hostil y globalizado. La incomprensible ayuda que estos ‘Gorrones sin Fronteras’ reciben de nuestro gobierno progre y laico, que los dota de recursos sin control para que recorran el mundo, vendiendo luz para fuera y tinieblas para dentro. Que para nadie es un secreto que, su único objetivo o fin es molestar, acorralar o sustituir a la Iglesia Católica, pionera en todo el mundo en ayudar a los más necesitados, sin connotación política. Los españoles tenemos derecho a preguntar por ese despilfarro o reparto de millones de euros, con fines propagandísticos, que hoy salen a la luz pública con la aprobación del nuevo presupuesto del Estado, donde ONG, sin justificación alguna están por todos los rincones del mundo, exhibiendo con caravanas y parafernalia política, un ostentoso nuevo riquísimo inexistente en nuestro país, que nos expone ante los ojos del mundo a todos los inconvenientes y riesgos que, hoy estamos viviendo, entre ellos el secuestro express que todos lamentamos.

Te puede interesar
Más en Cartas al director