‘Gira il mondo’

En los ‘60’ se tarareaba ‘gira il mondo gira ‘. Bella y premonitoria canción italiana. En efecto, el día sucede a la noche. El verano, al invierno. Un siglo a otro desde hace ya cuatro mil quinientos millones de años, cifra que la ciencia geológica data para el planeta Tierra. La rutina y práctica invariabilidad de los ciclos astronómicos determina la evolución geológica y biológica del ecosistema terrícola; por eso sorprende que todavía no se haya alcanzado ese estado de equilibrio estable, el clímax ecológico que cabría suponerle tras millones de años de continuo ajuste entre las diversas especies que lo pueblan.
Los geólogos señalan el por qué del fallido intento: según parece reside en los recurrentes cambios climáticos que desatan los correspondientes crash ambientales seguidos de renovados escenarios ecológicos donde determinadas especies pierden dominancia o incluso desaparecen, otras se mantienen y algunas suben de categoría cobrando inédita relevancia. Con referencia a los últimos dos millones de años, la Geología registra seis períodos de glaciación (enfriamiento) intercalados de otros seis de postglaciación (calentamiento). El último período frío datado (sexta glaciación) ocurre hace apenas veinte mil años y el final del mismo se sitúa hace trece mil años (dato orientativo de esa fecha son las tribus dispersas de Israel y los Jueces). A partir de ahí arranca la sexta postglaciación en la cual nos hallamos inmersos. Por tanto toca sofoco. Qué o quién provoca las fluctuaciones climáticas es asunto controvertido, semiignoto y absolutamente inconcluso. Sin embargo, no parece que el hombre de Cromagnon, poblador de la tierra en tiempos de la quinta postglaciación (hace cuarenta mil años y en situación climática similar a la actual), fuera tecnológicamente tan avanzado como para poder catalogarlo de principal agente desencadenante de la sexta glaciación. Por tanto, menos lobos y más de salud intelectual para sostener escepticismo hacia los dogmas de Lester Brown y Al Gore que cargan sobre influencia antrópica el cambio climático que quizás padecemos. En todo caso, lo que sí registra la ciencia es una serie de ciclos climáticos de calor/frío que se cumplen cual ley inexorable aunque a ritmo desigual. No te extrañes colega: es que gira il mondo gira.

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