Las inesperadas lluvias restaron brillantez pero nada de emotividad a la Semana Santa

Las procesiones de Cangas ya son un buen reclamo turístico

La imagen del Cristo Yacente momentos antes de la procesión del Santo Entierro del viernes.
La Procesión del Silencio, en la que centra toda la atención la imagen del 'Cristo que non quiso arder' durante el asalto de los piratas turco-barberiscos, paso portado por Protección Civil, puso en la medianoche del viernes bajo una insistente llovizna el final a la densa programación de actos de templo y calle de la Semana Santa de Cangas, larga semana que la Coordinadora de Cofradías logró consolidar como un importante atractivo turístico, hecho confirmado ayer desde los hoteles del municipio.
La tan esperada lluvia se presentó en la Semana Santa de Cangas, y aunque deslució algunas procesiones no restó la tradicional emotividad que tienen, una muestra fue la del Silencio, un último paso del cuerpo de Jesucristo por las calles de la villa antes de resucitar y subir al Cielo, seguido por unos cientos de personas en sobrecogedor silencio, este año bajo los paraguas.

Lo cierto es que la Coordinadora de Cofradías logró en unos años, además de la declaración de Interese Turístico Galego, dar brillantez y consolidar la Semana Santa de Cangas, con imagenes de los años 1700 y 1800, confirmando los hoteles del municipio (Airiños do Mar, Don Hotel, Hollywood y Jucamar) que sus huéspedes quieren estos días descanso, buscan playa, pero también conocer las procesiones que se celebran. En ese sentido, en general hubo una buena ocupación, alguno hasta logró colgar el cartel de completo.

En cuanto a las playas, la Concejalía de Medio Ambiente apuesta ahora por tenerlas limpias para su disfrute todo el año, pero casualmente volvió el frío en Semana Santa.n

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