Atlántico

REDONDELA

Una poeta para nombrar la biblioteca de Chapela

Una placa y un mural recuerdan a Xela Arias, escritora propuesta desde el instituto para bautizar estas instalaciones culturales

El hijo y la madre de Xela Arias, ayer junto al alcalde Javier Bas, en el acto de descubrimiento de la placa.
El hijo y la madre de Xela Arias, ayer junto al alcalde Javier Bas, en el acto de descubrimiento de la placa.
Una poeta para nombrar la biblioteca de Chapela

La Biblioteca de Chapela ya luce la placa con el nombre de la escritora Xela Arias, propuesto por el instituto en el que ella dio clases y aprobado por el pleno de Redondela. El descubrimiento de la placa tuvo lugar ayer en un acto emotivo en el que asistieron como invitados principales el hijo y la madre de la poetisa fallecida en 2003. También contó con la presencia del director del centro educativo, la directora de las Bibliotecas de Redondela y de la de Chapela, la concejala de Cultura, Teresa París y el alcalde de Redondela, Javier Bas, además del director de la Editorial Xerais, en la que trabajó Xela desde su creación. Además de la placa, un mural recuerda a la escritora a la entrada de la biblioteca.
Xela Arias Castaño (1962-2003), fue creadora de una poética muy personal y audaz que  aportó a la poesía gallega elementos innovadores, tanto en el contenido cómo en la forma. Debido a su prematuro fallecimiento, a los 41 años de edad, la obra de  Xela Arias es escasa, pero de grande calidad, y de hecho la poeta destaca entre los autores gallegos de la generación de los 80. Según palabras de la Asociación de Escritores en Língua Galega (AELG) " Xela cuestionó y subvirtió las construcciones genéricas y lingüísticas, también los límites tradicionales impuestos al texto, mediante una labor creativa en la que la provocación siempre estuvo íntimamente ligada a la reflexión honda, lúcida e inteligente". Su primer libro "Denuncia do equilibrio" (1986) presenta una temática  heterogénea donde una deliberada despreocupación por la forma cede el protagonismo al fondo, desgranando obsesiones que se repiten a lo largo de su obra, con un lenguaje poético personal que  podría  calificar como  vanguardista, haciendo hincapié en códigos y símbolos propios.