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VAL MIÑOR

Nigrán soluciona el conflicto de San Mamede 32 años después

El alcalde Juan González firmó con la Xunta la legalización del cementerio privado

Estado actual del camposanto fundado en 1987 y cuya regularización se llevó a cabo hace pocos días.
Estado actual del camposanto fundado en 1987 y cuya regularización se llevó a cabo hace pocos días.
Nigrán soluciona el conflicto de San Mamede 32 años después

Vecinos y usuarios del cementerio de San Mamede de Priegue pueden respirar tranquilos después de que el concello solucionase el conflicto  que lo mantenía en un limbo legal al no adaptarse a la ley de Sanidade Mortuoria de Galicia. Un hecho que provocó varios conflictos entre los vecinos y la administración local, el último en 2013 cuando  Alberto Valverde, que por aquel entonces ostentaba el cargo de alcalde, se negó a financiar las adecuaciones del camposanto con fondos públicos para adaptarlo a la antigua ley de sanidad mortuoria de 1999, al entender que se trataba de una propiedad privada. La situación puso en jaque a los propietarios de los nichos ya que algunos de ellos mantenían que su titularidad era municipal. Sin embargo la modificación de la norma en 2014  abrió las puertas a su regularización, que también se llevó a cabo en los de Nigrán y Parada, aunque estos dos últimos son de titularidad municipal. 


La resolución, ya en firme, fue rubricada la semana pasada por el regidor, Juan González, al obtener el visto bueno de la Consellería de Sanidade de la Xunta gracias a unos trámites que se alargaron durante tres años para adaptarse a la legislación vigente, y que les obligó entre otras cosas a la creación de una entidad de gestión, bautizada como “Novo Cemiterio de Priegue”. Además de una serie de actuaciones para adecuarla a la nueva ley de 2014 que conllevó la ejecución de trabajos en los nichos y que corrieron por cuenta de los propietarios. Por otra parte González explicó que tuvieron que rendir cuentas con Patrimonio, “lo que provocó mas retrasos”. 


De esta manera desde el Concello se da por zanjado el problema que acarreaba el camposanto desde su creación en 1987 al carecer de permisos. Este contexto legal nunca llev ó asociadas trabas hasta su  ampliación 11 años después. Aunque los verdaderos contratiempos llegaron tras la explosión de uno de los nichos al no estar equipados de drenajes de los fluidos surgidos fruto de la descomposición de los cuerpos, algo obligatorio por aquel entonces pero no cuando se contruyó y que provocó una inspección de Sanidade. A partir de aquí todo fueron complicaciones y conflictos ya que los trabajos de legalización del camposanto ascendían a 600 euros por espacio y todo desembocó en un  pulso con dos frentes abiertos. Por un lado estaba el relativo a su titularidad y por otro la legalización de la totalidad del cementerio, construido en terreno propiedad de la comunidad de montes.