En el acto conmemorativo, la asociación guardesa presentó a sus socios de honor

Campaña de turismo ornitológico de Anabam en su 25º aniversario

Un momento del acto conmemorativo de los 25 años de Anabam.
La Casa de los Alonsos acogió los actos de clausura del 25 Aniversario de Anabam, la presentación de la Campaña de Turismo Ornitológico que promoverá el colectivo naturalista del Baixo Miño a partir de enero, y el reconocimiento, como Socio de Honor, de John Weeden y su esposa, Gloria Villaraviz, a los que el directivo Ricardo Portela Vilas, entregó el diploma y una escultura en bronce del taller de Cuqui Piñeiro.
El acto, al que asistieron cerca de 75 personas entre ellas el alcalde de A Guarda, José Manuel Domínguez Freitas, y miembros del grupo de Gobierno local; el concejal del BNG, Xan Lois Lomba Alonso, y el presidente de Marcaguarda, Saúl Treinta, entre otros, fueron presentados por Noé Ferreira Rodríguez que recordó los 25 años que cumplió este año la Asociación Naturalista Baixo Miño.
La secretaria del colectivo ecologista, Chelo González, que hizo uno repaso por la amplia historia de Anabam desde su fundación, en 1985, hasta la actualidad, subrayó los muchos trabajos desarrollados y logros conseguidos, y recordó que esta asociación fue pionera en el Estado promoviendo distintas iniciativas, como los proyectos de chorlitejo patinegro, la creación del bosque para una mariposa o la recogida de pilas-botón, sólo por citar algunos de esos trabajos pioneros.
Visitas guiadas, estudios, recuperación y divulgación de la fauna y de la flora, actuaciones medioambientales, protección de los valores naturales o patrimoniales, como por ejemplo la creación del Museo del Mar instalado inicialmente en el Centro Cultural, fueron otras de las actuaciones que destacó la secretaria de Anabam.
El vicepresidente de este colectivo, Manuel Pombal, se refirió a la colaboración de la Weeden Foundation con Anabam, financiando, durante ocho años, distintos proyectos como la protección de la flora dunar en la playa de Camposancos, mediante la colocación de vallas y pasarelas; la reintroducción de especies desaparecidas, como la Otanthus maritimum; el proyecto chorlitejo (Charadrius alexandrinus), el Proyecto Eurynebria complanata, insecto con un estatus de amenazado en el Baixo Miño; el Proyecto 'Un bosque para unha bolboreta',que permitió dedicar un bosque a la reproducción de la mencionada mariposa, y la campaña de protección del avión común, en franca regresión en la comarca.

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