El gobierno del titular

El gobierno del titular

Voy a explicarles cómo funciona el sistema. Antes de que se produzca la comparecencia, bien sea en la tribuna de un Parlamento o en una simple rueda de prensa, el responsable político de turno se reúne con sus asesores, especialmente las personas responsables del gabinete, de la comunicación y, dependiendo del caso, con la especialista en el tema a tratar.
Pongamos que hablo de Fátima Báñez. La ministra de Empleo se ve en la obligación de salir a la palestra para defender su gestión en la creación de contratos laborales, bandera permanentemente levantada por el Gobierno de Rajoy. Hace unos días, su colega el ministro de Economía, Luís de Guindos, la ha subido a la cuerda floja al asegurar que “hemos alcanzado el nivel de renta de 2008, pero para recuperar el empleo al nivel de precrisis habrá que esperar a 2019”. Nada más sentarse en la mesa con sus colaboradores Báñez les dice: “Necesitamos un titular para salvar la puñalada de Luís”.
Los engranajes de la máquina de la “posverdad” chirrían por culpa de la velocidad imprimida por las tres cabezas pensantes. “Estamos viviendo una primavera del empleo”, apunta la jefa de gabinete. Es un titular que no mancha, desde Praga-1968 suena liberador y, aunque puede ser tan volátil como aquella revolución, deja buen recuerdo. Es más, dicho en otoño puede parecer una contradicción, pero la primavera siempre es un signo de esperanza. Se acepta.
Sin embargo, la técnica de empleo, tiene otro as en la manga. “Digamos que estamos en la recuperación de las dos eses: sana y social. Dos nociones terapéuticas. Darán un titular potente”. En un segundo la jefa de prensa salta como una billarda: “No, por Dios, las SS, no. ¿Te has vuelto loca?”. Todos caen en la cuenta pero a la ministra le gusta la idea y se le enciende la lamparilla de la Virgen del Rocío: “Pongamos una S más: Sólida, Sana y Social”. Asunto resuelto, tienen tres conceptos redundantes y sonoros, el juego dialéctico dará titulares y mucho que hablar. 
 “Además, ministra –se suma la responsable de prensa- si afirmas que el empleo creado es de mayor calidad que el destruido, la comparecencia está salvada. Habrás dado tres titulares. Que elijan”. Fátima mira sus apuntes, los sitúa por preferencias y ordena: “En la nota de prensa, incidir sobre las tres eses y la primavera. Datos, los menos posibles. Maquillar y resaltar los positivos”. 
El paso inmediato es prepararle unos folios, donde se pasa por alto “el vigoroso crecimiento económico” de Guindos, no se tiene en cuenta el informe de la Seguridad Social, donde se afirma que los contratos indefinidos han caído 5 puntos desde 2012 y no se recuperan. Ni se habla del dato de la U.E. que sitúa a España como el segundo país con mayor tasa de temporalidad laboral. Ni del baremo de la OCDE, que nos coloca entre los diez países con peor calidad de empleo. Es más, el propio ministerio tiene entre sus datos que los contratos a tiempo parcial han aumentado un 24,8 % desde 2012… Pero, “esos son titulares para cuando volvamos a la oposición”, piensa la ministra y levanta la reunión.