Tendrían que ser mujer

Tendrían que ser mujer

Les sonará sin duda que la evidencia “mujer tenías que ser” es una frase común utilizada como exabrupto por hombres con poca educación y menos cerebro. La vocean o la braman contra las mujeres con desprecio y con la vena cava hinchada, a punto de reventar, en cualquier situación y muy especialmente en la vorágine del tráfico de la ciudad.
La utilizan con un sentido peyorativo absoluto y es un claro reflejo de la minusvaloración que tienen interiorizada estos varones enfáticos y otros más callados e introvertidos, pero muchas veces con mayor capacidad de daño. Los que piensan pero no dicen que ellas no pueden ni merecen tener en ningún ámbito mayor consideración que el hombre, salvo –si acaso- en el doméstico.
Sin embargo, la frase no es mala en sí misma, sino que no tiene el destinatario adecuado. “Mujer tenías que ser” se le debería gritar a los hombres que desde una posición de poder para exigir la igualdad de género no hacen nada o simplemente dejan hacer como siempre; a quienes consideran adecuado pagar menos por un mismo trabajo o negarles el acceso a un determinado puesto o a la promoción profesional a las mujeres por el hecho de serlo; a quienes las cosifican, las vejan, las denigran, las violentan, les faltan al respeto y las utilizan a capricho; a quienes hacen del machismo una atalaya que defender. Mujeres tendrían que ser, y nos iría a todos mucho mejor.