Las féminas: una piedra en el zapato de PP y Ciudadanos

Las féminas: una piedra en el zapato de PP y Ciudadanos

Había un redactor jefe, Julio Merino, en el Diario Pueblo, a quien le gustaba explicar lo que él denominaba la ley del péndulo, que aplicaba a la política de los 80, y que venía a decir que no pensáramos que el franquismo había muerto, simplemente estaba agazapado esperando el momento de alzar la voz. Han tenido que pasar 40 años desde que se aprobó la Carta Magna para que un partido, como Vox, imponga su programa y la lectura partidista de la realidad de nuestro país para hacerse con grandes cuotas de poder, no solo en Andalucía, sino en el resto de España. Y lo ha conseguido debido a la debilidad del Partido Popular, que no olvidemos que ha perdido 400.000 en la contienda andaluza, y el ansia de poder de Ciudadanos, un partido que se denominaba de centro y que se ha echado en brazos de Abascal. Un pacto que ya han dicho que se extenderá al resto de las autonomías donde tengan posibilidades de gobernar, si para ello necesitan los votos Vox.
Nadie niega el derecho a pactar del PP y Ciudadanos: todo lo contrario, la alternancia en el poder me parece positiva, incluso saludable. Cosa diferente es que pongan en peligro muchos de los logros conseguidos a lo largo de los últimos cuarenta años: Aborto, Ley de la Memoria Histórica, igualdad, violencia de género, inmigración, etc. Todos puestos en solfa por Vox y que, sin sonrojarse, ha aceptado Pablo Casado, preocupado por la pérdida de votos que está sufriendo su partido.
Hace dos semanas asistí a una cena en casa de un conocido empresario. Entre los invitados había dos médicos, prestigiosos en sus especialidades, y dos empresarios, además de sus esposas. Todos militantes y votantes del PP, pues bien, aunque intentamos no hablar de política, al final se impuso la actualidad andaluza.Para mi sorpresa, todos, sin excepción, van a votar al partido que lidera Santiago Abascal en las próximas elecciones municipales y generales cuando se convoquen. Su argumento era el siguiente: necesitamos gente de orden, gente que sepa lo que quiere, y no figurines. En cuanto a Ciudadanos ninguno puso en duda que el partido que lidera Rivera fuera de derechas. Lo que demuestra que en política jugar a la post verdad como hace Donald Trump, tiene más inconvenientes que ventajas, porque la gente prefiere antes el original que las copias.
Lo escandaloso es que nadie de peso en Ciudadanos haya levantado la voz contra este cuestionamiento de pilares de nuestra democracia. Tendrán que hacerlo porque la legislatura dura cuatro años y, en estos cuatro años, el poder de Vox en el parlamento andaluz va a ser decisivo a la hora de defender sus postulados más polémicos. Veremos qué ocurre entonces.
De momento las únicas que se han posicionado contra el pacto del tripartito andaluz, son las asociaciones de mujeres, las feministas, las que en definitiva sufren la violencia de género, la desigualdad, el ninguneo de unos y otros, por parte de quienes las siguen considerando de su propiedad. Las cifras avalan la lucha: más de 900 han sido asesinadas por sus parejas, maridos o amantes. Ignorar esto, es como querer ignorar el peso de las mujeres en las urnas ya que no hay que olvidar que representan más del 50% de la población. De ahí que el lema de estas movilizaciones sea: "Ni un paso atrás. Nos tendrá enfrente". Movilizaciones que empiezan el próximo día 15, en Andalucía, y que culminarán el 8 de marzo, día de la Mujer trabajadora.