Voluntarios

Lástima que “El curioso caso de Benjamin Button” sea una novela de F. Scoltt Fitzgerald y una película de David Fincher y que la realidad no imite al arte. Si algunos vivieran su vida de atrás para adelante nos habríamos ahorrado las andanzas de algunos de los protagonistas de los mayores casos de corrupción conocidos. Si tanto Gerardo García Ferrán, expresidente de la CEOE conocido por su mala gestión en múltiples empresas y de la teoría según la cual ‘los españoles tiene que trabajar más y ganar menos’ y Juan Antonio Roca, cerebro de las tropelías en el ayuntamiento de Marbella, y ambos a punto de conseguir el tercer grado penitenciario y a dedicarse a colaborar con sendas onegés hubieran hecho labor de voluntariado antes que volcarse en sus delitos quizá no hubieran llegado a cometerlos porque les habría entrado algún tipo de sensibilidad social, y no habrían robado ni malversado.