Reconocimiento

En los años de plomo del terrorismo etarra era muy normal que lo primero que dijeran los delincuentes detenidos era que no reconocían al tribunal que los juzgaba y se ponían a gritar las consignas de rigor. Esa falta de reconocimiento no les libraba de las condenas adecuadas a la categoría de sus delitos, y pese al desprecio hacia los jueces recurrían a las instancias superiores para ver qué pasaba con su caso. Dos concejales de la CUP, de Reus, han faltado en dos ocasiones al requerimiento de un juzgado porque no reconocían a la justicia española y han acabado ante ella. La cuestión es que el ordenamiento legal está por encima de los caprichos de los justiciables y además acaba con decisiones inapelables. Los ‘indepes’ rechazan todas las sentencias que tratan de cercenar el ‘procés’ pero corren detrás de sus abogados a presentar recursos para ver si ganan en los tribunales lo que son incapaces de ganar en votos.