Proporcionalidad

La segunda teniente alcalde en el Ayuntamiento de Fuenlabrada, Teresa Fernández, de Izquierda Unida, ha presentado su dimisión tras ser condenada a un año de cárcel por malversación de fondos, al haber utilizado medios del consistorio por un valor de 169 euros para enfoscar su casa. 
Sin duda alguna se trata de una sentencia ejemplarizante que, si cumple su objetivo, debiera servir para que otros tomen nota. Pero la dureza del castigo pone de relieve la falta de proporcionalidad que a veces contienen las penas del Código Penal. 
Si se toma como base esta condena, a partir de ahora será más fácil para sus señorías los jueces efectuar una regla de tres simple y determinar así cuántos años de prisión le toca a quien cometa otros actos de corrupción similares.