Irresponsables

El problema de los gobiernos populistas que comienzan a proliferar en países donde se suponía que el Estado de derecho era también el del sentido común es que sus decisiones pueden traspasar sus fronteras y afectar a quienes ni comparten su ideología ni sus políticas y que además las consideran perjudiciales cuando afectan al ámbito sanitario, porque quienes mayores facilidades tienen para traspasar las fronteras no son los inmigrantes sino los virus y bacterias. Contra toda evidencia el Gobierno italiano compuesto por los ultraderechistas de la Liga y los indefinibles ‘grillinos’ ha aprobado en el Senado una ley que retrasa un año la obligación de vacunar a los niños dando cuerda a quienes que consideran las vacunas causantes de mayores males que los que curan. Si cada pueblo tiene el gobierno que se  merece –Churchill- allá los italianos con su elección. Pero el resto de los europeos no tienen que sufrir las decisiones de unos irresponsables.