Fuerza gris

Los pensionistas han hecho una demostración de fuerza en la calle con manifestaciones y protestas, pacíficas, pero llenas de rabia y de preocupación porque constituyen la red social más importante que ha permitido a muchas personas salvar lo más duro de la crisis. Pero además, los jubilados tienen otra fuerza, la que les proporciona el tiempo libre. Tiempo para pensar y para defenderse. Un jubilado de Salamanca al que el Ayuntamiento multó por cerrar un patio por la denuncia de un vecino se ha dedicado a pasear por su ciudad documentando otras obras ilegales similares a las suyas y a denunciar a los posibles infractores con la ordenanza municipal en la mano. Ahora los servicios de inspección municipales pueden verse desbordados y el trabajo que no hicieron en su día tendrán que hacerlo todo de golpe. Y todo porque los jubilados disponen de tiempo para pedir que las leyes se cumplan.