ERE

Me contaba hace poco un amigo que un operador de telefonía le obligó a cambiar su router porque era antiguo con amenaza de perder el número de teléfono de toda la vida si no lo hacía en tiempo y forma. Como tiene dos viviendas no se enteraron muy bien adónde tenían que enviar los aparatos, y cuando los instaló no le funcionaban ni el wifi ni las llamadas de fijo. Estuvo un mes persiguiendo al servicio técnico, al de incidencias, al de repuestos, pasó por todas las secciones de la empresa hasta que un mes después y ante la falta de respuesta a sus protestas y necesidades decidió cambiar de compañía. Fue un acto reflejo. A continuación desde ese operador llamaron no una, sino varias veces, a todas y cada una de las líneas de la familia que había dado de baja. Ahora esa compañía presenta un ERE que puede afectar a la cuarta parte de su plantilla. Dicen que es por no sé qué del fútbol. Seguro que es por eso. Pero también por otras causas que se tendrían que hacerse mirar.