Apagar

Los guiñoles del Canal Plus francés se libran porque al humor le protege de manera especial la libertad de expresión y así debe seguir siendo si no se quiere que el mundo se vuelva más gris. Pero que una exministra de Deportes se permita el lujo de difamar a un deportista y decir que un parón por una lesión de rodilla se debe a un positivo por doping sin aportar ningún tipo de prueba es cosa bien distinta. Rafa Nadal fue objeto de los dardos de Roselyne Bachelot, cuando ya no estaba en el gobierno francés y acaba de ser condenada a pagar 12.000 euros al tenista. Nadal destinará el dinero a cuestiones sociales en el país vecino, y se lamenta que la sanción no haya sido más alta para ayudar a más gente. A otro de los deportistas franceses que acusó de lo mismo a Nadal, un hijo baloncestista en la NBA le salió rana y fue descubierto su dopaje. Mientras, Nadal es el número uno y su rodilla le sigue dando problemas.