Ada Colau

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau ha hecho público que en algún momento de su vida tuvo una novia durante dos años. No pasa nada, de la misma forma que si hubiera seguido sin darlo a conocer tampoco habría ocurrido nada. Es más, es un aspecto de su vida privada de escasa repercusión pública salvo si se le quiere dar una proyección política para normalizar la percepción de la bisexualidad. 
La cuestión es si el programa Sálvame de Luxe era el escenario adecuado para una confesión semejante, dado su talante. Resulta difícil evaluar cuál es el fin último de esa revelación. 
Ligarlo a las expectativas electorales de su partido –francamente mejorables- sería una frivolidad en todos los sentidos y seguramente tendrá unas consecuencias neutras a esos efectos y en coste de imagen personal. Desde el principio de la Transición, afortunadamente, no se ha prestado mucha atención a las cuestiones de sexo de los políticos. Así se debe seguir.