Abstracción

La música y las matemáticas son los dos lenguajes abstractos que tienen sus normas universales comprensibles para todos los que las entienden. Una especie de esperanto que se habla igual en todas las partes del mundo. Un músico puede recorrer el mundo sin problemas y entenderse con otros colegas solo con un par de negras y una semifusa. Pero en Baleares van más allá y exigen a los músicos que además tengan un determinado nivel de catalán. Un músico sigue la partitura y la batuta del director de orquesta sea cual sea el idioma materno de unos y otros. Ahora bien un músico, suele ser una persona medianamente inteligente, incluso con el toque  bohemio que da la profesión. Y esa inteligencia es la que le llevará a aprender el idioma concreto de allá donde haya encontrado acomodo en una orquesta, que le permitirá relacionarse fuera del escenario, pedir una caldereta de langosta e incluso ligar con los autóctonos. Pero eso tras abandonar el atril.