Un atentado inmaduro

Un atentado inmaduro

El pasado sábado, el presidente de la República de Colombia asistía en la tribuna a un desfile escenificado en la avenida Simón Bolívar de Caracas para conmemorar el aniversario de la fundación de la Guardia Nacional Bolivariana, cuando supuestamente fue objeto de un atentado del que salió ileso gracias al parecer a la diligencia de los equipos de seguridad presidenciales que salvaron al mandatario colombiano utilizando pantallas protectoras como se aprecia brevemente en una filmación difundida por la agencia estatal china de noticia. 
No es la primera vez que Maduro y sobre todo su antecesor Hugo Chávez son presuntamente objeto de un atentado, pero es la primera vez que se difunden imágenes de los hechos, aunque la opacidad de este gobierno impide tener explicaciones coherentes sobre estos extraños hechos. Los escasos fotogramas exhibidos no muestran nada, pero son fotogramas al fin y al cabo. En las anteriores ocasiones, lo único que cabía hacer en semejantes ocasiones era creérselo. Lo que ha llegado de forma fragmentaria a las redacciones de los diarios es la explosión de dos artefactos lejanos, la posibilidad de que ambas explosiones fueran bombonas de butano que estallaron en pisos anejos y poco más. La televisión desvió de inmediato el objetivo y algunos dicen que la seguridad la emprendió a tiros con el único dron con permiso para sobrevolar el acto. El de la televisión pública.
Maduro no ha comparecido en la nueva manifestación convocada el lunes por sus incondicionales para mostrarle el apoyo del pueblo. Ha preferido ceder la presidencia del acto y, tras lanzar un comunicado justificando sus posteriores decisiones y culpando a Colombia y Estados Unidos, ha lanzado a sus sicarios a detener y encarcelar a todo lo que se mueve.
Pero nada se explica con pruebas ni tiene coherencia. Según fuentes del Gobierno, los culpables orquestaron un ataque con drones cargados de bombas pertenecientes a la consabida conjura de la oligarquía fascista. Sin embargo todo es muy sospechoso. 
El caso es que Maduro es hoy un héroe para los suyos y tiene las manos libre para detener y encarcelar a quien le venga en gana. Si hubo atentado fue una chapuza. Y si no lo ha habido, con inventarlo y sacarle partido basta.