Política, divorcio y economía

Política, divorcio y economía

No se trata de una suposición lanzada al aire a ver si cuela. Lo dice el registro de inversiones extranjeras que elabora trimestralmente el ministerio de Comercio. En su último informe, se refleja la brutal caída experimentada por Cataluña en este aspecto tan explícito de la situación económica y financiera del país. El descenso del 61% en el primer trimestre del año relega a esta comunidad al tercer puesto, superada ya por el País Vasco y a considerable distancia de la región líder, la Comunidad de Madrid cuyo crecimiento es del 80%. El 61’5% de la inversión extranjera en España durante los tres primeros meses de 2018 –en torno a 8.500 millones de euros- ha ido a parar a la Comunidad de Madrid.
Desgraciadamente, la situación en Cataluña no ha sufrido ni la más mínima alteración desde que explotó en toda su virulencia el fenómeno independentista a finales de verano pasado y de hecho, y tras la supuesta vuelta a la normalidad  que debería suponer la presencia de un nuevo gobierno y la suspensión del artículo 155,  el escenario es todavía más inquietante que el anterior. La indeseable postura del catalanismo radical iniciado una campaña de acoso  y desprestigio de la Corona ambientada con una  vergonzosa carta firmada por Mas, Puigdemont y Torra que Zarzuela ha despejado hacia el área del Gobierno, no hace otra cosa que confirmar los peores augurios. La ceremonia institucional que debería llevarse a cabo con la presencia del rey y la entrega de premios princesa de Girona habrán de celebrarse en un local propiedad de los hermanos Roca a los que los independentistas han amenazado aireando su más repulsivo e incontestable ramalazo mafioso.
Todo este ámbito irrespirable que las fuerzas del secesionismo –vencidas en las elecciones, aunque mayoritarias tras su unión de conveniencia- fomentan desde posiciones institucionales, elimina cualquier atisbo de autocrítica y el lavado de cerebro efectuado durante años a una masa que ya no atiende a razones pone a los líderes de este disparate a resguardo de cualquier crítica a pesar de su pregonada incompetencia que está sumando Cataluña en la ruina. El nuevo Gobierno tiene en Cataluña el abrazo del oso. La ayuda para coronar la moción de censura y después… Pues qué hay de lo mío, claro. Y a ver cómo se come esto.