Las nuevas profesiones

Las nuevas profesiones

Existen profesiones en el catálogo laboral del nuevo siglo cuya naturaleza se me escapa. Los que ya vamos para viejos, tenemos un concepto muy rígido de ciertas actividades, y no acertamos a suponer que se han producido cambios sociales, económicos y tecnológicos -sobre todo estos últimos probablemente- que imponen otro tipo de tratamientos capaces de acabar con las antiguas estructuras por las que se repartían los papeles en el pasado. Ya es un poco tarde para que nuestra generación se recicle y entienda que el concepto de actividad profesional que triunfaba hace veinte años ha sucumbido superada por conceptos renovadores y que las jóvenes generaciones pueden ganarse la vida desempeñando oficios que antes ni siquiera existían. Nunca es tarde, pero reconozcamos que, al menos, es un ejercicio complicado.
Yo, por ejemplo, procuro entender qué es un “youtuber”, pero se me escapa un matiz en mi opinión trascendental. Ignoro cómo se puede uno ganar la vida ejerciendo de “youtuber”. También atisbo a qué puede dedicarse una “it-girl” o una “influencer” pero me cuesta más entender que se trata de profesiones que pueden producir beneficios y en muchos casos, cuantiosos. La realidad desnuda para mí y para muchos como yo, es que tengo serias dudas del contenido profesional en el que se mueven mis propios hijos, a los que en su actividad les va realmente muy bien por fortuna, aunque su padre ignore cuál es la esencia final de su trabajo.
Esta capacidad para desarrollar nuevas profesiones define con propiedad a los famosos, esa fauna urbana que se mueve como pez en el agua entre las páginas de las revistas del corazón. Acabo de saber que Kiko Rivera Pantoja se retira de su actividad profesional aquejado de una depresión, suceso que ha tenido a bien anunciar en sus páginas de Istagram. Sospecho que la enfermedad que padece este joven es muy seria para obligarle a retirarse de sus cometidos. Lo que yo ignoraba es que Kiko Rivera desempeñara una actividad profesional determinada y de ahí mi sorpresa, porque en su nota de aviso, agradece profundamente la buena disposición de su equipo al que pide disculpas por esta interrupción que se sospecha larga porque él mismo asegura que no se siente con fuerzas y no sabe cuándo regresará si es que regresa. Alguien me ha contado que es un reputado DJ, y que acababa de debutar en el mundo de la canción (?) Ahora entiendo por qué la emblemática firma de guitarras “Gibson” se ha declarado en quiebra. Hoy, con un micrófono y un par de platos en los que resbalar vinilos se hace música y las guitarras ya pueden ir por la ventana.