La presunción de inocencia

La presunción de inocencia

La presunción de inocencia no es un concepto jurídico al que tengamos especial apego los españoles. Desde  los albores del tiempo moderno que ha puesto los cimentos de nuestro mundo actual, el venerable pueblo ha juzgado apresuradamente antes de que lo hicieran los jueces, y la historia que hemos ido labrando está desgraciadamente llena de episodios dramáticos en los que la turba se ha adelantado a las sentencias judiciales, se las ha puesto por montera y se ha tomado la justicia por su mano. Es un proceder propio de pueblos incivilizados pero es lo que hay. Y no parecemos dispuestos a cambiarlo.


Como periodista llevo mucho tiempo advirtiendo de la indignidad de aplicar las famosas “penas de telediario”, esa ceremonia sombría y penosa probable producto de heredades inquisitoriales por la que se pasea a un imputado por delante de las cámaras para que sirva de ejemplo y se convierta en blanco de mofas y befas de la multitud antes de sentase siquiera en el banquillo y antes de que se determine su inocencia o su culpabilidad. Conozco casos sangrientos de esta costumbre ancestral y bárbara. Personas llamadas a declarar o incluso investigadas cuyos casos se han archivado después de que el sujeto fuera condenado al paseíllo, amenazado e insultado entre una pareja de guardias. Esa falta de respeto secular a la presunción de inocencia se complementa con la broma macabra del secreto de sumario. Hace mucho tiempo que los sumarios secretos son conocidos de cabo a rabo y son pasto de información en cadenas de radio, televisión y diarios. De ello no tiene la culpa el periodista, sino la autoridad judicial que lo decreta y que no vela por que se cumpla en su propio juzgado. A un juez serio y revestido de autoridad no se la cuelan sus propios funcionarios.


Sospecho que la presunción de inocencia tampoco se respeta en el caso de Cristiano Ronaldo e incluso entiendo el enojo del futbolista al que las redes y muchos medios de comunicación consideran un defraudador y un corrupto antes incluso de que abran diligencias porque lo que por ahora existe es un informe elevado por la fiscalía.
Y repito. El único que por el momento sí es un defraudador es Messi o mejor dicho, su padre. Ambos han sido juzgados y condenados. “Todos somos Messi” dijo su club y pagó la cuenta… No es por el momento el caso de Cristiano.